La Navidad ha llegado a Baiona en trineo tirado por un cervatillo. Esto no sería ninguna novedad si no fuera porque el carruaje donde viaja normalmente Papá Noel y el rumiante que tira del, acompañados de un muñeco de nieve, son totalmente artesanales.

Carlos Ojea es un vecino del lugar de Urgal, en Belesar, que su amor por la Navidad lo ha llevado a fabricar un trineo e instalarlo en su jardín. El vehículo con esquís que se utiliza para el transporte en superficies con nieve o hielo no pasa desapercibido para los vecinos por lo bien elaborado que está.

“Primero hice unas rayas en el suelo marcando una composición. Después, con restos de hierros y varillas que tenía en casa, fui armando la estructura y me salió el trineo. Me llevó hacerlo un mes en mis ratos libres, poco a poco”, explica el autor, quien decoró el carruaje que mide 1,70 cm de alto, 2,45 cm de largo y 0,80 cm de ancho, con cintas y luces de Navidad.

Tirando del trineo hay un cervatillo. “El cuerpo es de madera de castaño y el resto es de eucalipto y mide 1,80 cm de alto. Está también decorado con cintas y luces de Navidad”, comenta Carlos Ojea.

Para completar el decorado de Navidad en su jardín, este vecino de Baiona colocó un buzón hecho de hierro y un muñeco de nieve de casi metro y medio. “Lo hice con varillas de hierro y le puse encima una tela que imita la nieve. Me llevó hacerlo una semana más o menos”, reconoce.

Además del trineo, el buzón, el cervatillo y el muñeco de nieve, Carlos talló con una motosierra un oso saliendo por una ventana en un tronco de una jardinera. “Lo iba a cortar para leña, pero al final me decidí hacer algo con él. Vi en internet una foto de un oso y poco a poco fui tallando el animal. Me llevó un mes y luego lo pinté. Ha quedado muy bien, pero pesa mucho”, indica.