El Concello de Tomiño en su compromiso con la sostenibilidad y la mejora ambiental puso en marcha en 2020 su Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES), una herramienta con la que se marcaba cuatro ambiciosos objetivos para preparar a la villa ante los retos que exige actualmente el cambio climático: reducir por lo menos en un 40% las emisiones de CO2 en el municipio hasta el año 2030, minimizando el consumo de energía en el municipio e incrementando el nivel de implantación de renovables; incrementar la capacidad de resiliencia del Concello mediante la adaptación al cambio climático; elaborar un inventario de emisiones de referencia y evaluar los riesgos y vulnerabilidades derivados del cambio climático. Ahora, después de dos años de trabajo, el informe de seguimiento realizado por el Concello revela el buen camino que se está siguiendo.

“Dende o Goberno municipal traballamos día a día para converter Tomiño nun municipio cada día máis verde e sostible. E para acadalo mantemos un firme compromiso con todos os obxectivos marcados, como conseguir unha redución do 40% das emisións de CO2 a atmosfera ata 2030 fomentando a eficiencia enerxética e o emprego de uso de fontes de enerxía renovables”, explica la concejala de Medio Ambiente, Ana Belén Casaleiro.

Así, en este campo, durante el año 2021 se registró un consumo de casi 215.000 MW/h y una emisión de más de 53.000 toneladas de CO2 equivalentes en todo el municipio. Una cifra muy alentadora que refleja una reducción de casi el 15% de las emisiones al comparar con los datos registrados en el año de referencia, el 2018, en el que se emitieron casi 61.000 toneladas de CO2.

Por sectores, el mayor porcentaje de reducción se obtuvo en el alumbrado público, ya que las acciones de mejora de la eficiencia energética llevadas a cabo por el Concello, como la renovación del alumbrado público, permitió una reducción del 41,8% en las emisiones. Otras, como la mejora de envolventes y de la iluminación en edificios públicos o la implantación de instalaciones de energía renovable consiguieron una reducción del 38,3% en las emisiones de los edificios e instalaciones municipales. En los edificios residenciales se detectó una merma del 20,6% en las emisiones de CO2.

Para continuar en este camino, el Concello consiguió a través de los fondos Next Generation una inversión de casi un millón de euros para renovación del alumbrado público, que permitirá alcanzar un ahorro energético del 61% y una reducción en las emisiones de CO2 de casi 193 toneladas. El Gobierno municipal quiere dar un paso más allá, por lo que ya está trabajando en un nuevo proyecto que permitirá captar nuevos fondos europeos para llegar a renovar hasta el 90% de la red de alumbrado.

Medidas adoptadas

El PACES de Tomiño arrancaba con 27 medidas a implementar, de las que más del 80% están ya en marcha y cuatro de ellas finalizadas: la definición de una estructura organizativa y competencial, la auditoría y gestión de las instalaciones de iluminación pública, la elaboración de planes de movilidad urbana sostenible y la puesta en marcha de incentivos fiscales en el IVTM para vehículos eficientes y no contaminantes.

Además de acciones de mitigación relacionadas con la limitación de las emisiones, también se pusieron en marcha acciones enfocadas a la adaptación basándose en la reducción de la vulnerabilidad a los efectos del cambio climático. En este sentido, como punto de partida el Concello analizó los principales peligros a los que Tomiño está expuesto para definir las acciones encaminadas a reducir sus consecuencias, marcando una hoja de ruta de adaptación y mitigación enfocada al medio rural, al medio urbano y a la sociedad general. Además, también se establecieron medidas para luchar contra la pobreza energética destinadas al vecindario.