El tradicional Lanzo da Cruz de Tomiño estrenará este año bandera, un elemento que ondeará en todos los actos de esta fiesta secular y transfronteriza que este año se celebrará el próximo 10 de abril, el lunes de Pascua.
Los niños del CEIP de Sobrada fueron los encargados de diseñar esta bandera que se convertirá en emblema de una romería histórica que se realizaba a lo largo del último tramo del río Miño y que en la actualidad sólo se conserva en la parroquia tomiñesa de Sobrada y en la feligresía de Cristelo Covo, en Valença.
La iniciativa surge de la asociación cultural Lanzo da Cruz, que se encargó de explicar al alumnado de este centro educativo el origen y la historia de esta cita que festeja el ancestral mundo de los pescadores en la que lo religioso y lo pagano caminan de la mano. Capitaneados por una comisión integrada por jóvenes de 4º, 5º y 6º de primaria, en el diseño y creación de la bandera se implicaron niños de todos los cursos del centro que fueron realizando diferentes tareas para idear una bandera que también servirá de emblema a la propia asociación cultural.
Después de realizar varios bosquejos, los niños escogieron los elementos que consideraban más representativos de esta romería, como el propio río. El fondo de la bandera “representa as escamas da lamprea, o río e a rede coa que se pesca”. No podía faltar en el dibujo también una lamprea y “unha cruz, que representa a unión dos dous países e na que colocamos o nome de Sobrada e Cristelo Covo”, como explicaron los niños durante la entrega de la bandera a la asociación Lanzo da Cruz.
Una representación de la unión entre países que también intentaron recoger con los barcos dibujados a los lados y en los que figuran “as persoas máis importantes desta festa, os músicos e músicas e as e os pescadores”. En la bandera no podían faltar los chimpíns, “nos que moita xente acude á romaría, así como as banderiñas que os van decorando co nome da festa”. Durante la entrega de la bandera, los chicos de 4º, 5º y 6º quisieron agradecer la labor y la implicación del resto de alumnos del centro “por participar con nós na creación dun elemento que cremos que será moi importante para a festa”.
El Lanzo da Cruz es una cita transfronteriza que reúne a los pescadores de las dos orillas del Miño para pedir que haya una buena pesca en la temporada fluvial. En ella, el párroco sube a las barcas, bendice las embarcaciones y las redes, y luego va en procesión por el río a visitar el margen portuguesa, donde da a besar la cruz y bendice a los romeros de la orilla contraria para asegurar un buen año de capturas y proteger a los pescadores. El cura portugués repite el mismo proceso en el margen gallego.
Mientras las embarcaciones van hasta la orilla del país vecino, los pescadores echan las redes para ofrecer a los sacerdotes la primera lamprea del lance. Una tradición que, como cuenta la historiadora Natalia Jorge, nace “da importancia naquela época de ter boa pesca ou o prexuízo económico e vital que supoñía perder as redes, os barcos ou que alguén se afogara, unha parte da historia que nenos e nenas tan ben recolleron na nova bandeira”.

