Hace cuatro años que llegaron a O Rosal. Eran unos polluelos y vinieron de Jerez de la Frontera. Ahora ya como adultos dos parejas de estas exóticas aves han puesto un huevo cada una de ellas, pero uno se rompió. El otro, es el centro de atención, no sólo de los padres que lo cuidan con mimo y sumo cuidado, sino también de José Carlos y Rosa, los dueños de las aves.
«Lo encontró mi mujer el jueves a mediodía y llevamos una sorpresa muy grande. Lo primero que hicimos fue sacarle una foto y llamar a nuestro amigo a Jerez de la Frontera a decirle la gran noticia y no se lo creía, porque la pareja es muy joven aún para poner huevos. Creemos que es la primera vez que un flamenco pone un huevo en cautividad en Galicia», explica emocionado José Carlos, quien lleva criando aves desde que tiene uso de razón.
Este matrimonio de O Rosal, que dedica parte de su vida diaria a cuidar de las más de 200 aves que tienen en su finca en unas condiciones inmejorables, asegura que es una hazaña que pusieran tan pronto. «Lo sospechábamos, pero hasta que lo ves nunca sabes si van a poner o no. Lo que sí nos gustaría es ver nacer al polluelo, a ver si tenemos suerte, porque tardan 28 días en eclosionar», comenta.
A su particular zoológico formado por flamencos, loros, grullas, perdices, gangas, avutardas o palomas, hay que sumarle un grupo de espectaculares y coloridos ibis escarlata que vinieron de Portugal y Francia hace tres años. «El año pasado pusieron sus primeros huevos. Unos los incubamos nosotros y otros los criaron los padres. Estamos muy orgullosos porque cada pájaro que sale para adelante es una vida nueva«, explica el rosaleiro, quien no sabría decir cual es ave favorita de todas las que tiene.
José Carlos lleva más de 30 años criando pájaros. De O Rosal salen aves para zoos o parques de atracciones de toda España que están haciendo exhibiciones de vuelo libre. «Esto son tradiciones milenarias. Nuestros antepasados ya tenían aves como mascotas. Criar y conservar, eso es lo que importa, porque con nuestra labor estamos ayudando a mantener las especies«, finaliza.


