El Concello de Nigrán será en el próximo curso un referente pedagógico en toda Galicia gracias a la transformación de los patios del CEIP Carlos Casares (Vilariño) y CEIP da Cruz (Camos) en auténticos bosques-escuela.
El primero de ellos ya tiene la licencia tras obtener todos los informes sectoriales favorables y el segundo (Camos) está pendiente de uno de la Consellería de Industria relativo al tendido eléctrico que figura en la parcela. El objetivo del gobierno local es licitar ambas obras en las próximas semanas para emprender los trabajos durante las vacaciones escolares de verano, y para eso ya consignó en enero una partida de 118.000 € para el CEIP Carlos Casares y 125.000 € para el CEIP da Cruz.
El arquitecto Fermín González, ideólogo del sistema pedagógico Lupo y del programa ‘Mestre de Obra’, de referencia en toda Galicia al defender la naturaleza y el juego como el mejor método de aprendizaje, es el artífice de ambos proyectos. La realidad es que gracias a estas dos actuaciones, Nigrán pasará a ser una localidad de referencia en España al poder mezclar en estos dos colegios públicos la enseñanza convencional y los métodos educativos alternativos de las ‘escuelas-bosque’.
En el caso del CEIP Carlos Casares de Vilariño se trata de integrar en el patio una parcela de 2.000 metros cuadrados colindante al colegio y que en el 2018 el Concello bautizó como ‘Souto Casares’ tras realizar una plantación en la que participó todo el colegio y los dos hijos del escritor (actualmente está separada físicamente mediante muro y alambrada).
«Agora sería dar un paso máis a nivel constructivo e educativo, trataríase de integrar a tomada no propio patio do centro educativo mediante un ambicioso proxecto de paisaxismo para facer un bosque do que o alumnado se beneficie«, explica González. «O proxecto busca crear un bosque totalmente natural sen que se note que hai un traballo de deseño previo detrás, o obxectivo é que dé a sensación de que estás nun lugar que sempre foi así«, explica Fermín González, arquitecto de #Mestradeobra en Sistema Lupo.
Así, la intención es aprovechar la gran cuota de diferencia entre el patio y la cumbre de la parcela para crear diferentes senderos peatonales entre árboles de especies autóctonas que desemboquen en un claro en el bosque, que será donde permanezca el actual juego de bolos celta. «Non existirán as actuais escaleiras, nen muros, nen ningún elemento de separación, seguiremos as propias regras da natureza», subraya.
Por su parte, la intervención en Camos (CEIP da Cruz) consistirá en ganar para el recinto 1.200 m2 colindantes de la zona Sur que cede altruistamente la Comunidad de Montes de la parroquia y al que se accederá a través de una gran puerta de transición con forma de ‘casita’ que estará situada justo en un punto con vistas espectaculares cara el Val Miñor y su costa, por lo que funcionará también como mirador.
En esta nueva parcela de forma irregular y de gran pendiente se habilitarán rampas accesibles con un recorrido circular y atajos directos entre ellas aprovechando la gran presencia de robles reforestados en los pasados años y de otras especies autóctonas como silvas y helechos.
Este auténtico bosque-patio abierto a la experimentación educativa sumará en sucesivas fases equipaciones como podrían ser ‘tipis’, asambleas de troncos, invernaderos… «É un proxecto único polo propio enclave do colexio. Ata hai pouco, que estivese situado no medio do monte víase como algo negativo, agora esa circunstancia descubrirase como unha oportunidade marabillosa«, considera el regidor, quien subraya como el colegio quedó cerrado al bosque mientras que ahora regresará «ao estado que naturalmente lle corresponde».

