El alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro González, mantuvo una reunión este lunes con el presidente de la Real Academia Galega, Víctor Fernández Freixanes, y con el vicesecretario de la Academia, Xosé Henrique Monteagudo Romero en la sede de esta institución en A Coruña.

El tema de este encuentro, solicitado desde el Concello de Tui, fue la celebración el próximo 18 de marzoManuel Lago González del centenario del fallecimiento del egregio tudense Manuel Lago González, que ocupaba desde entonces la sede arcebispal de Santiago de Compostela.

En el decurso del encuentro la Real Academia Galega le comunicó al regidor tudense que está previsto organizar un acto en la ciudad santiaguesa en recuerdo de Manuel Lago González, que fue uno de los fundadores de la Academia, y destacó su compromiso a favor de la lengua gallega, tanto desde sus labores eclesiásticas cómo en la producción poética.

El alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, expresó su agradecimiento a la Real Academia Galega por la favorable acogida a la propuesta del Concello tudense y que ahonda en una colaboración entre ambas instituciones que ya viene de hace años. Con este acto, que se celebrará en el próximo mes de marzo, se pretende recordar la figura y trayectoria de Lago González así como su obra literaria y periodística, pero singularmente su aportación a nuestra lengua y literatura, que Manuel Lago cultivó con especial atención. Las actividades en recuerdo de Manuel Lago llegarán también a Santiago en colaboración con el arzobispado compostelano.

Manuel Lago González

Manuel Lago nació en Tui el 25 de octubre de 1865. Allí estudió la carrera eclesiástica, realizando trece cursos en diez años con las mejores cualificaciones y premios. Comenzó a escribir a los catorce años y, sólo dos más tarde, recibió ya sus primeras distinciones académicas. En 1887 desempeñó la cátedra de Griego y Hebreo en el Seminario de Tui, donde un año después recibió las Órdenes Mayores.

En su ciudad natal contribuyó a crear el diario La Integridad (1888) y participó en los famosos Juegos Florales de 1891 con el discurso «Gabanza da lingua galega». En 1896 se trasladó a Lugo para desempeñar la cátedra de Teología del seminario y ganó por oposición una plaza de canónigo en la catedral de esa ciudad. Posteriormente accedió a la dignidad episcopal. Ya en 1906 ingresó en la Real Academia Galega con el discurso Elogio de la lengua gallega. Fue nombrado obispo de Burgo de Osma en 1909. De allí pasó a Tui, y en 1923 marchó como arzobispo a Compostela, ciudad donde falleció el 18 de marzo de 1925. En el año 1973 la Real Academia Galega acordó dedicarle el Día das Letras Galegas.