El alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunció esta mañana que el estadio municipal de Balaídos aumentará su aforo en 1.800 espectadores de forma inmediata, tras la aprobación de las obras por parte de la Xunta de Goberno. Esta ampliación responde a dos grandes acontecimientos: la participación del RC Celta de Vigo en competiciones europeas y la confirmación de Vigo como ciudad sede del Mundial 2030.
Caballero detalló que el club vigués jugará esta temporada la UEFA Europa League, lo que implica cumplir nuevas exigencias de la UEFA. Entre ellas, destaca la necesidad de crear un acceso independiente para la afición visitante. Para cumplir con esta normativa, se dividirá la actual puerta 19 y se habilitará una nueva puerta 20, que dará acceso a la zona de Río Alto, donde se ubicarán las hinchadas rivales.
Además de esta adecuación, se acometerán obras en varias zonas del estadio. En Río Baixo se añadirán tres nuevas filas de asientos hacia el terreno de juego, lo que permitirá instalar unos 600 nuevos asientos. En la grada Marcador Centenario Alto, se colocarán cuatro filas adicionales en la parte superior, con cerca de 500 asientos más. También se construirá una nueva estructura en la conexión entre Río Baixo y Marcador, que albergará aproximadamente 100 localidades. A esto se suma la instalación de una grada temporal en la antigua zona de Gol, que sumará más de 500 asientos adicionales.
Estas actuaciones permitirán “Balaídos ampliará o seu aforo, de forma inmediata, en 1.800 espectadores«, señaló el regidor. Durante la ejecución de las obras en la grada de Gol, el estadio contará con una capacidad provisional de 22.800 espectadores. Una vez finalizada la nueva grada, esta tendrá un aforo superior a los 7.000 espectadores, lo que elevará la capacidad total de Balaídos por encima de los 30.000 asientos.
Vigo, ciudad sede del Mundial 2030
El alcalde también confirmó que Vigo formará parte de las sedes oficiales del Mundial 2030, tras la renuncia de Málaga a ser ciudad anfitriona. Una vez se oficializó la renuncia de Málaga, “automáticamente entramos no sue lugar”, explicó Caballero. Esta decisión convierte a la ciudad en uno de los escenarios del evento futbolístico más importante del mundo, y las obras de ampliación del estadio forman parte de la adaptación necesaria para cumplir con los estándares de la FIFA.
Con este paso, Vigo refuerza su papel en el panorama futbolístico internacional y consolida su apuesta por dotar al estadio de Balaídos de infraestructuras modernas, tanto para el disfrute de los celtistas como para la acogida de grandes competiciones.
