CEDIDA // Las jugadoras de aquel mítico equipo en la actualidad

El próximo viernes 8 de agosto, la parroquia de Sobrada, en Tomiño, vivirá una jornada muy especial. Dentro de la Semana Cultural organizada por la Asociación Amigos de San Salvador, se estrenará el documental “O Estrella Roja, a unión dun pobo”, dirigido por la investigadora de la USC y doctora en Historia, Natalia Jorge Pereira, quien también se encargó de la producción y el guion. El cámara y encargado del montaje fue su compañero Cristian Villaverde. La proyección será al aire libre, en el Torreiro de Festas, y estará acompañada por un acto de homenaje con el descubrimiento de una placa conmemorativa.

El Estrella Roja de Sobrada nació en 1978 con una misión que iba más allá del deporte: unir a una comunidad dividida históricamente entre dos barrios, Sobrada y Torrón, separados simbólicamente por la iglesia parroquial. Hasta entonces, cada parte tenía su propio equipo, y ambos se turnaban para jugar en el mismo campo, siempre como rivales.

Aquel año, una “comisión de tregua” decidió fusionar las dos formaciones para federarse, creando un único club: el Estrella Roja de Sobrada. El nuevo equipo debutó en Tercera División y pronto ascendió a Segunda. A diferencia de otros clubes de la zona, contaba con tres categorías —masculino, femenino y cadetes—, algo poco común en la época incluso en entidades consolidadas como el Tyde, Tomiño o Goián.

Pero el verdadero motor del Estrella Roja fue su gente. El campo, las gradas, el pozo de agua, los vestuarios e incluso la cantina fueron obra y financiación exclusiva de los vecinos y vecinas. “Era un equipo artesán”, recuerda Natalia Jorge, “con directivos extraordinarios que traballaban gratis e achegaban diñeiro sen esperar recuperalo”.

Las pioneras del fútbol femenino

A mediados de los años 80, cuando casi no existían equipos femeninos en Galicia, 17 chicas menores de 17 años decidieron calzarse las botas. Jugaban con camisetas heredadas del masculino, muchas con zapatillas de tela que no podían estropear porque eran las mismas que usaban para ir al instituto. Solo dos madres con carné de conducir podían llevarlas a los partidos, y soportaban insultos y burlas.

A pesar de todo, siguieron adelante. “Foron pioneiras e transgresoras”, explica Natalia. “Non só xogaron con valentía, tamén afrontaron a vida con orgullo, mesmo cando algunhas debían ocultarllo ás súas familias”. Afirma que el padre de una de ellas falleció sin saber que su hija jugaba al fútbol. «Saía da casa a escondidas. Por que estas rapazas en 1980 aguantaron o inaguantable e continuaron».

Un recuerdo vivo

El documental, que se podrá ver también en redes sociales para quienes viven fuera, es el cuarto trabajo audiovisual de la directora. Con producción propia, “O Estrella Roja, a unión dun pobo” recopila testimonios, imágenes y anécdotas que retratan cómo un club de fútbol se convirtió en símbolo de cohesión, esfuerzo y generosidad comunitaria.

El viernes, el descubrimiento de la placa será a las 20:30 y la proyección tendrá lugar a las 22:30 horas. Además, se pondrán a la venta réplicas de las camisetas históricas del equipo, cuyas originales sirvieron también al conjunto femenino. “Este traballo é para os veciños de Sobrada, por tantos anos de entrega”, afirma la Directora. “A súa historia merecía ser contada”, concluye.

Equipo femenino del Estrella Roja
Equipo masculino del Estrella Roja
El equipo masculino del Estrella Roja en su ascenso 2ª regional en 1988
El equipo cadete del Estrella Roja