La Comunidad de Montes de Baredo, en Baiona, ha decidido extremar las medidas de vigilancia ante el aumento de las temperaturas y el elevado riesgo de incendios forestales en Galicia.
Desde esta semana, y hasta que descienda el riesgo, el colectivo contará con dos vigilantes contratados, que se sumarán a las labores de control realizadas por varios comuneros voluntarios. El dispositivo incluirá también el uso de un vehículo equipado con un depósito antiincendios, preparado para intervenir de forma inmediata en caso de incendio.
“El objetivo es actuar con rapidez y evitar que cualquier fuego pueda propagarse”, señalan desde la directiva. La comunidad recuerda que, en estas fechas, la prevención es clave y apela a la responsabilidad de vecinos y visitantes para extremar precauciones, evitando prácticas de riesgo como quemas, barbacoas o el abandono de colillas en el monte.
Las patrullas estarán activas durante todo el periodo de máximo riesgo, manteniendo una vigilancia constante de las zonas forestales de Baredo y colaborando con los servicios de emergencia en caso de necesidad.
