El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha lanzado una seria advertencia sobre la preocupante situación hídrica que atraviesa la ciudad debido a la sequía prolongada que afecta a la comunidad.

En una comparecencia este martes, el regidor ha reclamado a la Xunta de Galicia que asuma sus competencias en materia de abastecimiento de agua, acusándola de no haber actuado ante una emergencia que ya se deja notar en los niveles de los embalses.

O encoro de Eiras sitúa a súa porcentaxe de volume de auga embalsada nun 55%, case 40 puntos menos que na mesma data o ano anterior”, alertó Caballero, subrayando la gravedad del descenso en las reservas. A juicio del alcalde, la respuesta autonómica ha sido insuficiente y tardía: “A Xunta reduciu o caudal ecolóxico para logo restablecelo, é dicir, non fixo nada”.

En contraste, el Concello de Vigo, afirma, ha estado tomando medidas desde el mes de agosto para mitigar el impacto de la sequía. Entre ellas se encuentran la prohibición del baldeo de calles, la reducción del riego en espacios públicos, la desconexión de fuentes ornamentales, el cierre de las duchas en las playas y la restricción del lavado de vehículos fuera de centros autorizados, así como del llenado de piscinas.

Además, Caballero destacó el control exhaustivo de fugas en la red de suministro, “Un seguimento exhaustivo das perdas, que en Vigo son baixísimas”. El alcalde también puso en valor la entrada en funcionamiento de la nueva estación potabilizadora de agua, “En Vigo adiantámonos, o que supón un mellor aproveitamento da auga de Eiras respecto da anterior instalación. Iso significa moitos días máis de consumo garantido”.

No obstante, criticó que la Xunta no haya contribuido económicamente a esta infraestructura. “O Concello de Vigo responde con toda a forza, pero quen ten que atender o abastecemento de recursos hídricos é a Xunta de Galicia, que non fixo nada. Nin sequera achegou un só euro á potabilizadora”, denunció con dureza.

Caballero también recordó el acuerdo firmado entre el Gobierno de España, la Xunta y el propio Concello para la construcción de un nuevo embalse de apoyo aguas arriba del de Eiras, una obra que, según sus palabras, es clave para garantizar el suministro en épocas de sequía. “Un proxecto que non prexudica a ninguén e que permitiría garantir a subministración en momentos de seca. A Xunta non o puxo en marcha, malia ser a súa obriga”, lamentó.

Finalmente, hizo un llamamiento a la ciudadanía a extremar el cuidado en el uso del agua: “Quero aconsellar un uso moi racional, medir moito o consumo en todos os concellos abastecidos pola presa de Eiras. Hai que aforrar o máximo posible, porque o cambio climático chegou para quedarse e temos que actuar con responsabilidade”.