Ana Durán

La ciudad de Vigo se convirtió este jueves en el epicentro de la celebración del Día de la Policía Nacional, coincidiendo con la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrones del cuerpo. Autoridades nacionales y locales participaron en un acto institucional presidido por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien subrayó “el compromiso, la entrega y la vocación de servicio público” de los agentes.

«Vigo es hoy la capital de la seguridad y del reconocimiento a la labor policial», afirmó el ministro, destacando el papel clave que desempeña la Policía Nacional en la protección de los derechos y libertades. Junto a él estuvieron el alcalde de la ciudad, Abel Caballero; la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo; y el director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo, entre otras autoridades civiles y policiales.

Durante la ceremonia, se impusieron las tradicionales condecoraciones al Mérito Policial. «Es un honor reconocer el esfuerzo y la entrega de los profesionales que luchan cada día por la seguridad y la convivencia democrática», declaró Francisco Pardo, quien también agradeció la acogida de Vigo como sede del acto central de este año. Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje a los agentes fallecidos en acto de servicio.

La jornada concluyó con una formación dinámica protagonizada por distintas unidades de la Policía Nacional, que realizaron demostraciones operativas ante un público numeroso y entregado, entre el que se encontraban escolares, familias y representantes de la sociedad civil.

Como colofón, el ministro del Interior entregó al alcalde Abel Caballero la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco. «Es un reconocimiento a la colaboración institucional y al compromiso de esta ciudad con la seguridad y la justicia», explicó Grande-Marlaska.