El Concello de Nigrán garantiza la continuidad del programa Panacea, destinado a atender a jóvenes con problemas de salud mental, incluidas las adicciones. La iniciativa, que desarrolla en el municipio la asociación Alborada, cuenta desde este mes con financiación municipal directa de 5.000 euros.
El programa se puso en marcha en 2024 en colaboración con servicios sanitarios, sociales y educativos del Val Miñor, atendiendo en su primer año a 27 casos. Actualmente, el equipo trabaja con nueve usuarios de Nigrán, el menor de ellos una adolescente de 13 años con adicción a los videojuegos, y el mayor, un adulto de 38 años con problemas relacionados con sustancias.
El alcalde, Juan González, destacó la importancia de mantener este recurso. “Os resultados acadados foron moi positivos, polo que non podíamos permitir que PANACEA rematase, así que asumimos a financiación directa desde o Concello para que poida continuar no noso municipio”, subrayó.
El regidor recalcó además que el programa no se limita a drogas ilegales. “Cando se fala de adiccións non se refire só a estupefacientes, senón tamén a pantallas, váper ou tabaco, cuestións máis comúns entre os usuarios máis novos”, añadió.
Panacea está formado por un equipo interdisciplinar con psicóloga, trabajadora social y educadora, además de personal de apoyo de la propia asociación Alborada. Una de sus claves es la atención domiciliaria, lo que favorece un vínculo más cercano y una mayor adherencia al tratamiento, reduciendo las ausencias a las citas.
Las intervenciones incluyen educación en salud, refuerzo de la autoestima, prevención de recaídas y apoyo a las familias. En los menores de 12 a 13 años, el primer paso suele ser trabajar con los padres. “A xente de menor rango de idade, sobre 12 anos, o que soe presentar son problemas de adicción ás pantallas e, neses casos, o primeiro é entrevistarse cos pais e darlle pautas de conducta porque normalmente o que hai detrás é un exceso de permisividade”, explican desde la Asociación.
El programa se presenta como alternativa a los tratamientos clínicos tradicionales, centrando sus esfuerzos en la prevención y en un diagnóstico psicosocial adaptado a la realidad del Val Miñor.
Desde la asociación Alborada advierten de una tendencia preocupante. “Cada vez hai un inicio máis temperá no trastorno adictivo e unha maior normalización comunitaria, como pode ser coa tecnoloxía nos menores ou o propio vaper, que soe ser a porta de entrada ao tabaco ou outras substancias”.
El Concello de Nigrán, ante esta situación, ha apostado por garantizar la continuidad de Panacea para que ningún joven del municipio quede sin atención.

