O Rosal vivió este fin de semana unas Festas do Outono do Pilar marcadas por la participación masiva y el orgullo colectivo. Durante dos días, la villa se transformó en un espacio de encuentro donde la memoria, el patrimonio y el producto local fueron los protagonistas.
La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, celebró “a enorme resposta da veciñanza e o orgullo de ver como o pobo se implica cada ano máis nestas festas que manteñen viva a nosa memoria colectiva”. En palabras de la regidora, “as Festas do Outono do Pilar son moito máis ca unha cita cultural, son unha expresión de comunidade, de recoñecemento ás nosas raíces e de compromiso co futuro”.
El programa arrancó con una observación nocturna del cielo organizada por Galicia Suroeste, que permitió a las personas asistentes descubrir los secretos del firmamento en una noche de aprendizaje y convivencia. La jornada continuó con una nueva edición de las Xornadas do Patrimonio, en la que el investigador Manuel Lara Coira ofreció una charla sobre la importancia del patrimonio industrial gallego, tomando como ejemplo las antiguas fábricas y talleres rosaleiros.
Uno de los momentos más esperados fue la Feira de Produtos do Rosal, que en su cuarta edición se consolidó como un escaparate del mejor producto artesanal y agroalimentario local. Panes, vinos, aceites, dulces y conservas compartieron protagonismo con degustaciones de jamón, pulpo y gofres, todo ello acompañado por una animada sesión vermú y música en directo que llenaron el centro del municipio de un ambiente festivo.
La música tradicional también tuvo un papel destacado con el Memorial Irmáns Flores, organizado por la Asociación de Gaiteiros da Xistra, que reunió a los grupos Airiños do Cereixo (O Rosal), Traspés (Vigo) y Alvariza (Teo). Las gaitas y tambores resonaron en homenaje a las antiguas murgas rosaleiras, una de las expresiones culturales más queridas de la localidad.
No faltó tampoco la tradicional demostración de los cabaqueiros, que con su maestría ancestral elaboraron tejas en directo en la Praza do Calvario, despertando la admiración del público. El fin de fiesta llegó con el pregón y un espectáculo infantil, que pusieron el broche de oro a una celebración que volvió a poner en valor la fuerza de la cultura popular rosaleira.
De forma paralela, las personas asistentes pudieron visitar la exposición sobre el patrimonio inmaterial del río Miño, organizada por la AECT Río Minho, que permanecerá abierta en la sala de exposiciones del Concello hasta el 26 de octubre en horario de mañana.

