Hoy el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia vivió un momento lleno de emoción y gratitud. Una voluntaria del grupo intergeneracional regresó a las Islas Cíes, ese rincón natural que cuidó con dedicación y amor durante más de 10 años.
Rosa Jorge Cea, natural de Vigo y de 75 años, tiene unos achaques que no le impidieron visitar sus islas, acompañada de su hija Rosa. El equipo del parque la recibió con los brazos abiertos, acompañándola en una visita de inspección que fue mucho más que técnica, fue un reencuentro con la memoria, el compromiso y el vínculo profundo que se crea cuando se trabaja por la conservación de un entorno tan valioso.
Cada paso por los senderos, cada mirada al horizonte marino, fue un recordatorio de su implicación en mantener vivo este tesoro natural. «Gracias por tu cariño, por tu entrega y por recordarnos que proteger la naturaleza también es un acto de amor. ¡Las Islas Atlánticas siempre serán tu casa!», señalan desde el Parque.
