O Porriño se volcó este miércoles en la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una cita anual que el municipio convirtió en una celebración colectiva en defensa de la diversidad, la inclusión y los derechos de todas las personas. Aunque la lluvia obligó a trasladar las actividades previstas en la calle al pabellón municipal, el ambiente festivo y reivindicativo se mantuvo intacto durante toda la mañana.
La asociación Aceesca fue la gran protagonista del acto, acompañada por usuarios y alumnado de Afaga, Cogami, el IES Pino Manso y los colegios Ribeira, Antonio Palacios y Hermanos Quiroga. Todos los grupos participaron en una andaina simbólica dentro del pabellón, a la que se unieron vecinos, la concelleira de Política Social, Teresa Veloso, y el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo.
El regidor subrayó el valor de una jornada que, según dijo, representa la esencia del municipio. “Hoxe é un día para poñer en valor o que nos fai únicos, para lembrar que a diversidade constrúe O Porriño que queremos: inclusivo, accesible e cheo de oportunidades”, afirmó.
Lorenzo agradeció la enorme participación y el compromiso de todas las personas implicadas. “Grazas por estar aquí e por facer desta mañá un espazo de convivencia e respecto; grazas tamén ás familias, profesionais e veciñanza pola súa implicación e cariño. O voso traballo, a vosa diversidade e a vosa forza enriquecen e dan sentido ao Porriño que construímos cada día”, concluyó.
Tras la caminata simbólica se celebró el tradicional concurso de paraguas, en el que los centros educativos mostraron originales diseños cargados de mensajes reivindicativos. El paraguas ganador fue el presentado por un alumnado del CEIP Antonio Palacios.
El momento central llegó con la lectura del manifiesto elaborado por el grupo de autoxestores de Aceesca, “Os Dez de Porriño”. En un texto firme y emotivo, llamaron a derribar barreras y avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.
Recordaron que este día “non só é un día para celebrar a nosa fortaleza, senón tamén para esixir os cambios necesarios que nos permitan formar parte da sociedade dunha maneira plena, activa e equitativa”.
Los autoxestores reclamaron empleo digno, accesibilidad universal —tanto física como cognitiva— y el cumplimiento de derechos fundamentales: no discriminación, vida independente, vivenda digna, saúde con atención especializada, identidade propia, liberdade de expresión, privacidade e dereito a ter familia.
«Queremos que se escoite a nosa voz e que se respecten os nosos dereitos. Reivindicamos todo isto porque desexamos vivir nunha sociedade na que a diversidade sexa sinónimo de oportunidades para todos e todas”, proclamaron.

