ALFREDO

Un año más, los vecinos de Camposancos, en A Guarda, han transformado cada rincón de la parroquia en un universo creativo donde la Navidad se vive de una manera artesanal, comunitaria y profundamente vinculada a la tradición. No hay adornos comprados, aquí, la decoración se construye a mano, con materiales reciclados, ingenio y muchas horas de trabajo compartido.

La impulsora de esta iniciativa es Merchi Martínez, presidenta de la Entidad Menor de Camposancos, que explica que este año partieron de lo ya creado en la edición anterior, dedicada a los cuentos. “Este ano foi un pouco aproveitado dos contos do ano pasado porque empezamos moi xustos de tempo. Logo, fixemos algo relacionado cos xogos tradicionais”, comenta.

El recorrido por la parroquia permite descubrir juegos populares convertidos en decoración navideña, un tres en raya gigante, el juego del aro, dados de gran tamaño, un dominó elaborado en madera, o un circuito infantil para saltar de «rodela en rodela, todo construído en madeira, con material reciclado e polas nosas mans. Polo demais, foi un esforzo terrible, porque nos choveu todos os días”, recuerda Martínez.

Una de las piezas más sorprendentes es el árbol de Navidad, decorado con 600 campanas elaboradas artesanalmente. Detrás de ellas hay más de 4.000 piezas recortadas, pegadas, cosidas y ensambladas por un grupo de mujeres de la parroquia. “Unha cortaba as campás, outra pegaba, outra facía os corazóns e as boliñas, outra cortaba a corda, outra cosía… foi un traballo laborioso e moi bonito”, describe la presidenta.

A pesar del mal tiempo ,“levamos toda a semana debaixo da chuvia”, los vecinos consiguieron inaugurarlo este domingo en la Praza de San Amaro. La decoración permanecerá expuesta, previsiblemente, hasta el 8 de enero.

Outeiro, un barrio que crea todo el año

Otro de los puntos clave es el barrio de Outeiro, donde sus vecinas Lucía, Cecilia y María Luisa, junto a sus familias, trabajan durante todo el año preparando piezas para las fiestas. “Vamos facendo pouco a pouco ao longo do ano as pezas artesanais para logo decorar o barrio”, explican.

Este año, la temática gira en torno a la Navidad tradicional, una gran cesta navideña, piezas marineras como un paraguas de pesca, y elementos elaborados con reciclaje creativo. Lucía detalla el proceso, “Antonio é albanel, entón fai as cousas de madeira. Eu fago manualidades. Vou collendo cacharros e cousas vellas para poder ir facendo a decoración”. Todo permanecerá expuesto hasta después del Día de Reyes.

El Palomar, un pueblo navideño con vistas al Miño

Si hay un lugar que destaca por su espectacularidad, ese es el barrio del Palomar, instalado en una explanada con una alfombra natural y vistas privilegiadas al Miño y a Caminha. Allí, los vecinos han creado un pueblo navideño imaginario, con un pesebre, un mercado tradicional y un molino de harina, todo construido con materiales reciclados.

Detrás de esta obra monumental están Juan Castro y Jesusa Alonso, de 84 y 86 años respectivamente. Llevan años liderando este proyecto que atrae a miles de personas, tanto vecinos, visitantes como peregrinos que llegan en barcos cruzando el Río Miño. “Comezamos dun ano para outro. Paramos no verán pero logo seguimos, polas mañás e polas tardes, pouco a pouco”, cuenta Jesusa.

Los detalles son innumerables, personajes hechos con troncos de madera con los rostros pintados a mano y vestidos con ropa reciclada, casas hechas con puertas de madera viejas, puestos de venta con quesos o chorizos elaborados con tripas auténticas rellenas de un “material secreto”. “Fixemos un pobo imaxinario de Nadal como dicindo donde naceu o Neno Xesús”, explica Jesusa.

El pesebre, con cuna de madera fabricada por ellos, incluye una cocina minuciosamente detallada, “ten a peneira, o couso do café, o mechero, a paioza… non lle falta detalle”. Los animales, ovejas, burros, ciervos, jabalíes, están repartidos por todo el pueblo, algunos con procesos tan laboriosos como pegar la lana pieza a pieza. No falta tampoco el castillo de Herodes, también hecho a mano. Desde la Entidad Menor de Camposancos quieren agradecer a todos los vecinos su implicación y colaboración en esta actividad.

« de 45 »