El Concello do Rosal da un paso decisivo en su compromiso con la protección, la participación y el bienestar de la infancia y la adolescencia. El municipio ha sido reconocido oficialmente como candidato a la Ciudad Amiga de la Infancia, un programa promovido por UNICEF España con el respaldo del Ministerio de Juventud e Infancia, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y el Instituto Universitario de Necesidades e Dereitos da Infancia e a Adolescencia (IUNDIA).
Este reconocimiento no es un fin, sino el inicio de una fase de trabajo clave. Durante los próximos meses, el Concello desarrollará un diagnóstico de la realidad local y elaborará su propio Plan Local de Infancia y Adolescencia, con el objetivo de adaptar todas las políticas municipales a las necesidades reales de niñas, niños y jóvenes. La meta es clara, construir un municipio más seguro, accesible, inclusivo y centrado en los derechos de la infancia.
La alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, subraya que la candidatura supone una oportunidad de transformación profunda. “A candidatura a Cidade Amiga da Infancia é moito máis ca un selo; é unha oportunidade para mirar o Concello cos ollos das nenas e dos nenos”, afirma. Fernández Callís recalca además la importancia de seguir fortaleciendo canales de participación infantil. “Queremos que a infancia continúe formando parte activa da vida municipal, que se sinta escoitada e tida en conta nas decisións que afectan ao seu presente e ao seu futuro”.
En la misma línea se expresa la concejala de Benestar Social, Beatriz Rodríguez, quien destaca la dimensión de cambio estructural que implica este proceso. “Este proceso obríganos a revisar como facemos as cousas e a reforzar políticas que poñen no centro o benestar emocional, social e educativo da infancia e da adolescencia. Non é un traballo puntual, é unha maneira de entender o concello”, señaló.
La apuesta por la participación infantil ya se dejó sentir este mes, cuando el grupo municipal de participación infantil y juvenil, Fogaric@s, fue el encargado de encender las luces de Navidad. El gesto, simbólico y significativo, refuerza el papel activo de la juventud en la vida pública del municipio.
Durante el acto, una de sus integrantes, Suevia, recordó el valor de compartir y de construir comunidad. “O máis importante non é o que temos, senón o que sentimos e o que compartimos cos demais”, afirmó. También subrayó que las luces “non son só bombillas de cores, senón unha mostra de que formamos parte dunha mesma comunidade, dun pobo no que cada persoa conta”.
Un Nadal solidario y comunitario
El encendido dio paso a un fin de semana marcado por el espíritu solidario. El Mercado de Nadal volvió a congregar a centenares de vecinos en un espacio donde se combinaron comercio local, actividades para toda la familia y sensibilización social. Varias entidades participaron dando a conocer su labor y promoviendo valores de solidaridad y cuidado mutuo.
Con este paso, O Rosal reafirma su voluntad de construir un municipio más justo, inclusivo y participativo, donde la infancia no solo represente el futuro, sino también un presente activo y decisivo en la vida local. La candidatura a Cidade Amiga da Infancia sitúa al municipio en el camino para consolidar un modelo de gestión basado en los derechos y en la escucha activa de quienes heredarán y liderarán O Rosal del mañana.

