La Diputación de Pontevedra ha destinado en los dos primeros años de mandato cerca de 1,1 millones de euros a 73 asociaciones vecinales y comunidades de usuarios de aguas de los municipios de Baiona, Gondomar, A Guarda, Nigrán, Oia, O Rosal, Tomiño y Tui, reforzando así el papel del movimiento vecinal y la mejora de los servicios básicos en el sur de la provincia.

Del total de ayudas concedidas, 55 comunidades de aguas de O Val Miñor y O Baixo Miño recibirán alrededor de 800.000 euros para regularizar captaciones, modernizar infraestructuras y mejorar instalaciones y equipamientos. Por su parte, 18 asociaciones y colectivos vecinales se beneficiarán de cerca de 240.000 euros destinados a la adquisición de equipamiento y a la mejora y renovación de locales sociales.

El presidente provincial, Luis López, junto al diputado de Acción Comunitaria, Javier Tourís, puso en valor este esfuerzo inversor durante la I Gala Provincia Comunitaria, donde destacó el alcance global de estas políticas: más de 1.000 colectivos atendidos en toda la provincia y 11,5 millones de euros distribuidos en dos años. López subrayó que estas ayudas permiten seguir avanzando cara a “construír unha provincia máis avanzada, participativa e cohesionada”, y anunció además que en 2026 las líneas de apoyo al tejido vecinal crecerán un 20 %.

En el detalle por municipios, Baiona cuenta con seis colectivos beneficiarios que suman cerca de 60.000 euros, destinados tanto a mejoras en infraestructuras hidráulicas como a la renovación de locales sociales. Gondomar concentra 20 entidades apoyadas con más de 236.000 euros, principalmente para la reparación de depósitos, modernización de sistemas de control y accesibilidad de espacios comunitarios.

En A Guarda, la Asociación de Vecinos y Propietarios O Percamino recibirá 10.000 euros para actuaciones en su centro sociocultural, mientras que en Nigrán tres comunidades de aguas se benefician de cerca de 30.000 euros para mejorar la eficiencia de la gestión y las infraestructuras. En Oia, un total de 16 entidades acceden a cerca de 200.000 euros, combinando inversiones en redes de agua y en la mejora de locales sociales.

Asimismo, O Rosal cuenta con siete comunidades de aguas que reciben más de 93.000 euros para actuaciones de control y calidad del suministro, mientras que en Tomiño son 14 entidades las beneficiarias de cerca de 344.000 euros, con actuaciones que van desde la digitalización de instalaciones hasta la reforma de espacios comunitarios. Por último, en Tui, seis entidades reciben alrededor de 73.000 euros para mejorar la gestión del agua y dotar de nuevos equipamientos a asociaciones vecinales.

Desde la Diputación insisten en que este respaldo continuado al asociacionismo y a las comunidades de aguas resulta clave para fortalecer la cohesión social y garantizar servicios de calidad en el rural y en los núcleos vecinales, avanzando en un modelo de provincia más participativa y comprometida con su ciudadanía.