Un conjunto de cartas, dibujos y palabras cargadas de emoción fue el hilo conductor que unió este martes a dos generaciones en A Guarda.

Escolares de 4º de Primaria de varios centros educativos del municipio compartieron una jornada muy especial con las personas mayores de la Residencia Monte Tecla, demostrando que el diálogo y el afecto no entienden de edades.

La actividad, titulada Mar de mensaxes e impulsada por la Organización de Palangreros de A Guarda (Orpagu), permitió que alumnado de los colegios CEIP Solanas, CEIP A Sangriña, CEIP Manuel Rodríguez Sinde, PP Padre Somascos y San José – Hermanas Carmelitas de la Caridad entregara en persona cartas y dibujos preparados previamente para los residentes.

El encuentro se desarrolló en un ambiente cercano y sincero, con tiempo para conversar, escucharse y compartir sonrisas. Las personas mayores que participaron en la iniciativa cuentan con una estrecha vinculación con el mundo del mar, una circunstancia que dio aún más sentido a la propuesta.

Durante la visita, los escolares quisieron también agradecer de manera espontánea el trabajo de los profesionales de la residencia, reconociendo el cuidado y la atención que reciben los mayores en su día a día.

Por su parte, los residentes aprovecharon la ocasión para contar a los escolares cómo es su vida en la Residencia Monte Tecla y transmitir un mensaje claro y tranquilizador. “Aquí estamos bien atendidos, acompañados y a gusto”, señalaron, rompiendo así con la idea de que vivir en un centro residencial implique soledad. Esta reflexión fue compartida por el equipo profesional del centro, que subrayó la importancia de desterrar estereotipos en torno al envejecimiento.

La iniciativa Mar de mensaxes nace con el objetivo de fomentar la empatía, el respeto y la solidaridad entre generaciones a través de pequeños gestos que dejan huella. El encuentro concluyó con una fotografía conjunta y con la sensación, tanto en los niños y niñas como en las personas mayores, de haber vivido una experiencia cercana y profundamente humana.