El Conservas Orbe Zendal Bm Porriño estuvo a punto de dar la campanada ante el líder de la Liga Guerreras Iberdrola, pero terminó cediendo por un ajustado 18-20 frente al Rocasa Gran Canaria en el Pabellón Municipal, en un encuentro muy igualado que se decidió en los últimos minutos.
El conjunto dirigido por Ismael Martínez afrontaba un reto de máxima exigencia ante un Rocasa sólido y experimentado. El choque estuvo marcado por la intensidad defensiva y un ritmo de juego controlado, con pocos goles y ataques largos. Las visitantes comenzaron más acertadas y lograron abrir brecha en los primeros compases, obligando al Conservas a remar desde atrás.
El equipo local no perdió la cara al partido en ningún momento. A pesar de marcharse al descanso cinco goles por debajo en el marcador, el Conservas Orbe Zendal regresó a la pista con una actitud renovada. La mejora defensiva y el trabajo colectivo permitieron recortar distancias y, por momentos, equilibrar el encuentro.
En la segunda mitad, el parcial de 12-9 refleja el crecimiento del Conservas Orbe Zendal Bm Porriño tras el paso por vestuarios. La intensidad atrás y la valentía en ataque llevaron el duelo a un final abierto, con opciones reales para las locales de sumar ante el líder.
Sin embargo, la experiencia del Rocasa y su acierto en acciones decisivas en los instantes finales terminaron inclinando la balanza del lado canario, que supo gestionar mejor los últimos ataques para asegurar los dos puntos.
Pese a la derrota, el Conservas Orbe Zendal Bm Porriño dejó una gran imagen ante uno de los rivales más potentes de la categoría. Carácter, compromiso y ambición fueron las señas de identidad de un equipo que demostró que puede competir de tú a tú frente a cualquiera en la Liga Guerreras Iberdrola.
