La Comunidade de Montes Veciñal en Man Común (CMVMC) de Camposancos ha autorizado la celebración de una batida de jabalí en el monte Trega el próximo domingo 15 de marzo, una decisión adoptada tras una reunión celebrada el pasado 26 de febrero en la casa de la Comunidad de Montes para analizar la problemática derivada de la presencia de estos animales en la zona.
En el encuentro participaron representantes de distintas administraciones y colectivos implicados. Por parte de la Consellería de Medio Ambiente asistieron el director territorial de Pontevedra, Nicolás Lorenzo Montes, y el jefe territorial de caza, Santiago Barciela. También acudieron el alcalde de A Guarda, Roberto Carrero; el teniente de alcalde, Óscar Alonso; y el concejal de Infraestructuras, Isidro Lomba.
En representación del colectivo cinegético estuvieron presentes el presidente de la Asociación de Caza de Pontevedra, Francisco Couselo, y el presidente del TECOR do Rosal, Javier. Además, participaron Jorge Alonso Pacheco por la Comunidad de Montes de A Guarda y, por parte de la Comunidad de Montes de Camposancos, José Fernando Martínez, Mario Baró y Eduardo Alonso.
Durante la reunión, el presidente de la Comunidad de Montes de Camposancos, Fernando Martínez, expresó su malestar con el TECOR do Rosal por actuaciones realizadas en anteriores batidas en el monte Trega. Según explicó, la comunidad ha recibido numerosas quejas de vecinos que utilizan habitualmente las pistas del monte para pasear y que aseguran haber sufrido enfrentamientos, abusos e incluso insultos por parte de algunos cazadores y adiestradores.
Martínez también denunció amenazas y provocaciones dirigidas a miembros de la directiva de la comunidad por parte de algún cazador, así como la organización de batidas en coordinación con la Xunta sin haber solicitado previamente autorización a la entidad propietaria del monte. Estos hechos motivaron en su momento el veto a los cazadores y la revocación de permisos, además de disculpas por parte de la administración autonómica.
Por su parte, el representante de la Comunidad de Montes de A Guarda, Jorge Alonso Pacheco, apuntó que este año podría haberse producido un aumento de la población de jabalíes en la zona, por lo que considera necesario estudiar métodos de control, aunque sin posicionarse claramente a favor de la batida.
El jefe territorial de caza, Santiago Barciela, recordó que existen diferentes herramientas para controlar la población de jabalíes, como la caza con arco, las esperas o el uso de jaulas, y subrayó que estos animales no desaparecerán del entorno, por lo que será necesario aprender a convivir con ellos. En este sentido, señaló que para evitar daños en los cultivos podría estudiarse la concentración de los plantíos en zonas concretas que puedan protegerse con cerramientos.
Desde la Consellería de Medio Ambiente, el director territorial Nicolás Lorenzo Montes propuso autorizar una única batida y posteriormente volver a reunirse para evaluar sus resultados. También recordó que sin el permiso de los propietarios del terreno no se pueden conceder licencias de caza.
Los representantes de los cazadores defendieron la necesidad de realizar este tipo de actuaciones para controlar la población de jabalíes y señalaron que el TECOR ha tomado medidas internas ante comportamientos problemáticos, incluyendo la expulsión de un cazador al que incluso se le retiró el arma.
Finalmente, y gracias a la voluntad de colaboración de todas las partes implicadas, la Comunidad de Montes de Camposancos aceptó autorizar una única batida el próximo 15 de marzo, que se desarrollará exclusivamente en terrenos pertenecientes a esta comunidad.
Desde la entidad comunal se insiste en que esta medida no constituye una solución definitiva al problema ni debe sentar precedente para futuras actuaciones. La comunidad considera necesario abordar la situación mediante estudios técnicos y criterios de sostenibilidad, ya que la caza por sí sola no resolverá un problema complejo como el control de la población de jabalíes.
Asimismo, se recordó que la realización de batidas solo es posible con la autorización expresa de las comunidades de montes, como propietarias de los terrenos, y se apeló a la responsabilidad de los cazadores para mantener actitudes que contribuyan a la convivencia y no generen nuevos conflictos en el monte Trega.
