Las aguas recuperadas de As Gándaras de Budiño vuelven a ser hogar para una de sus especies más singulares. Ocho ejemplares de tortuga común nadan de nuevo en este humedal tras haber sido retirados temporalmente para garantizar su protección durante los trabajos de restauración medioambiental.

La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, participaron en la suelta de estos reptiles de agua dulce junto a alumnado del colegio de Atios, en una jornada con marcado carácter educativo.

Durante el acto, la conselleira recordó la singularidad de esta especie en Galicia y su delicada situación de conservación. “Hai moi poucas zonas de Galicia onde podemos atopar sapoconchos, polo que é fundamental protexelos e garantir o seu hábitat”, señaló. En este sentido, explicó que la retirada temporal de los ejemplares fue necesaria para asegurar su supervivencia durante las actuaciones en el entorno, “cando se acometen estas obras hai que facer un estudo e control e retirar as tartarugas para despois poder reintroducilas con garantías”.

Por su parte, el alcalde puso en valor la compatibilidad entre desarrollo y sostenibilidad en el municipio. “Demostramos así unha vez máis que o Porriño sabe xerar riqueza sen perder a súa alma verde. Non eliximos industria ou natureza. Eliximos ser referentes en ambas”, afirmó, destacando además su apuesta por “un Porriño máis verde, máis sostible e máis vivo”.

Las actuaciones realizadas en As Gándaras de Budiño se centraron en mejorar la dinámica hidrológica de la laguna, favoreciendo la presencia de agua durante todo el año. Unos trabajos que han permitido recuperar la funcionalidad ecológica del humedal y asegurar la continuidad de las especies que dependen de este ecosistema.

En palabras de Ángeles Vázquez, “as actuacións permitiron contar cun ecosistema recuperado e preparado para a vida”, insistiendo en que “restaurar dun xeito planificado e con criterios técnicos é clave para conservar e preparar o futuro”. Además, añadió que “creamos un ecosistema máis equilibrado, resiliente e adaptado ás necesidades das especies propias das zonas húmidas”.

La suelta de estos ocho ejemplares supone así un nuevo paso en la recuperación de este espacio natural, convertido en un referente ambiental en la comarca, y en el que educación, conservación y participación ciudadana vuelven a ir de la mano.