Pexels

La falta de saneamiento en la parroquia de Couso, donde 216 vecinos siguen sin acceso a este servicio esencial, ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente de una solución definitiva en pleno siglo XXI.

Una situación que, tal y como denuncian desde la Comunidad de Montes de Couso, resulta “unha anomalía” en un país considerado entre las principales potencias económicas del mundo.

Conscientes de la importancia del saneamiento para la salud pública, la calidad de vida y la protección del medio ambiente, la comunidad lleva años trabajando en la búsqueda de alternativas viables. Fruto de este esfuerzo, se firmó un convenio con la Universidade de Santiago de Compostela, que ha dado lugar a un estudio técnico detallado con una propuesta concreta para resolver esta carencia histórica.

El proyecto plantea la creación de 11 humedales artificiales ecológicos destinados a la depuración de aguas residuales en distintos núcleos de la parroquia. Esta solución permitiría cubrir la totalidad de las viviendas, incluso aquellas situadas en zonas donde la orografía dificulta la conexión a la red de saneamiento convencional.

El sistema, basado en modelos ya implantados en países como Estados Unidos, utiliza plantas acuáticas capaces de filtrar y depurar el agua de forma natural, lo que lo convierte en una alternativa sostenible, de bajo mantenimiento y energéticamente eficiente, al funcionar con energía solar.

El estudio cifra la inversión necesaria en 792.775 euros, una cantidad que permitiría garantizar un servicio básico a toda la población afectada y poner fin a años de carencias. Desde la Comunidad de Montes critican que, mientras se aprueban partidas para cuestiones “triviales”, el saneamiento continúa sin ser una prioridad para el Concello de Gondomar.

Además de su impacto en la calidad de vida, la falta de saneamiento adecuado supone un riesgo para la salud, ya que puede provocar la contaminación de aguas subterráneas y la propagación de enfermedades como el cólera o la fiebre tifoidea.

La propuesta de la Universidade de Santiago se presenta así como una solución real, contrastada y sostenible, que podría marcar un antes y un después para Couso y convertirse en un modelo a seguir en otras zonas rurales con problemas similares.