El alcalde de Nigrán, Juan González, ha dejado por unas horas su labor institucional para volver a sus orígenes académicos como historiador y acercar la memoria de la Guerra Civil al alumnado del IES Proval.

La actividad tuvo lugar coincidiendo con el 95 aniversario de la proclamación de la Segunda República Española, en el marco de las jornadas organizadas por el centro bajo el título ‘A memoria democrática’.

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidade de Santiago de Compostela y autor de obras como Aillados. A memoria dos presos de 1936 na Illa de San Simón y Nigrán. Memoria dunha Guerra 1936-1939, el regidor ofreció varias charlas dirigidas a estudiantes desde 4º de la ESO hasta 2º de Bachillerato. Estas sesiones fueron organizadas a petición del profesorado, interesado en profundizar en la historia local y la memoria democrática.

En la primera de las intervenciones estuvo acompañado por el investigador gondomareño José Luis Mosquera, autor del libro O Val de Miñor durante a II República y ganador del premio de investigación del Instituto de Estudos Miñoranos en 2021.

Durante su intervención, González quiso trasladar al alumnado una reflexión directa sobre las consecuencias del conflicto. “Quen vos diga que con Franco se vivía mellor vos está enganando. Ningunha guerra trae nada bo, máximo se é unha Guerra Civil, esa é a peor de todas porque as feridas entre irmáns tardan moito en curarse”.

El alcalde también aprovechó la ocasión para relatar historias personales vinculadas al municipio, como la de Inocencio Alonso, vecino de Camos de ideología republicana que tuvo que huir y vivir una compleja trayectoria durante la contienda. Tras pasar por el frente y un campo de concentración en Francia, logró exiliarse en Chile a bordo del barco Winnipeg, fletado por el entonces cónsul Pablo Neruda, que trasladó a más de 2.000 españoles a Valparaíso.

Según explicó, Alonso no regresó a España hasta la muerte de Francisco Franco, dejando como legado una frase que resume el valor de la libertad, “a liberdade é tan importante coma o aire que respiramos”.

La jornada se completó con otra iniciativa institucional. El día anterior, en su papel como alcalde, González visitó en su domicilio a la vecina de Priegue Bienvenida República con motivo de su 95 cumpleaños. Sobre ella también habló en el aula. “A nosa veciña Bienvenida República tivo que ocultar durante décadas o seu segundo nome para evitar consecuencias”, recordó, destacando cómo incluso los nombres propios podían convertirse en símbolo de represión durante la dictadura.