O Porriño ha vivido un fin de semana para el recuerdo. La cuarta edición de la Fashion Weekend se cerró con un éxito rotundo, superando todas las previsiones de participación y ventas, y consolidando el evento como una de las grandes citas comerciales y de moda en Galicia.

La programación arrancó el viernes con una animada Shopping Night en la que el comercio local mantuvo sus puertas abiertas hasta medianoche, atrayendo a vecinos y visitantes en un ambiente festivo lleno de música y descuentos. Seis DJ’s pusieron ritmo a las calles del centro, que se llenaron de gente en una jornada de intensa actividad.

El plato fuerte llegó el sábado con un gran desfile de tres horas en la Praza Antonio Palacios, donde 27 establecimientos y 10 peluquerías y salones de belleza demostraron el potencial del tejido comercial local. Sobre la pasarela, los modelos de Small Big Models presentaron las últimas propuestas, en un evento conducido por Lucía Rodríguez que no dejó indiferente al público.

Uno de los momentos más destacados fue la participación de la escuela Maison, que aportó frescura con actuaciones integradas en los desfiles. Sin embargo, el instante más sorprendente fue un espectacular flash mob multitudinario, en el que artistas aparecieron desde distintos puntos de la plaza, incluido el balcón del Concello, creando una puesta en escena impactante.

El alcalde, Alejandro Lorenzo, valoró muy positivamente el resultado del evento. “Dixemos que non tiñamos nada que envexar a Milán ou París, e hoxe quedou demostrado. O Porriño é unha vila viva e o noso comercio é o mellor motor para a cohesión social e económica”, afirmó.

En la misma línea, la concejala de Comercio, Rosa Isabel Alonso, destacó la gran acogida del público. “Conseguimos que a xente vivise unha experiencia única. A resposta do público e o esforzo dos comerciantes fan que a Fashion Weekend sexa xa unha cita imprescindible”, señaló.

La jornada concluyó con una espectacular performance de Pablo Méndez, poniendo el broche final a un fin de semana en el que la moda, la música y el talento local se convirtieron en los grandes protagonistas, reafirmando a O Porriño como un referente en dinamización comercial y cultural.