El CRA María Zambrano de O Rosal ha acogido una nueva edición de los talleres organizados por su ANPA, una iniciativa que cada curso acerca al alumnado contenidos formativos adaptados a su edad. En esta ocasión, el foco se ha puesto en la educación emocional y la convivencia entre los más pequeños, con propuestas dirigidas a niños y niñas de entre 3 y 7 años.
Bajo el título “Compartimos emocións, educación para a convivencia”, el proyecto ha trabajado de forma lúdica conceptos clave para el desarrollo personal y social del alumnado, con el objetivo de fortalecer valores como el respeto, la empatía y la expresión emocional desde el entorno educativo.
Uno de los ejes principales de las sesiones ha sido la gestión de las emociones, ayudando a los menores a identificar lo que sienten y a desarrollar herramientas para canalizarlo. En este sentido, se han abordado aspectos como la regulación emocional, la calma y el manejo de la frustración, fundamentales en estas primeras etapas de la vida.
Además, el programa ha puesto especial atención en la diversidad, promoviendo la aceptación de las diferencias y la creación de un entorno seguro donde los niños puedan expresarse sin miedo a ser juzgados.
Los talleres han sido impartidos por la psicóloga clínica Andrea Iglesias, con amplia experiencia en el trabajo con infancia y familias, quien ha desarrollado las actividades desde una perspectiva de psicología positiva.
Desde el ANPA destacan la importancia de este tipo de iniciativas. “Traballamos para que os nenos e nenas medren nun entorno onde poidan expresar o que senten e aprender a convivir”.
La actividad ha contado, además, con la colaboración del profesorado del centro, consolidando así un enfoque conjunto entre familias y escuela para favorecer el desarrollo integral del alumnado.
Con propuestas como esta, el CRA María Zambrano refuerza su compromiso con una educación que va más allá de lo académico, apostando por el bienestar emocional como base del aprendizaje y la convivencia.
