El campo municipal de As Cercas, en Gondomar, acogió una nueva edición de la multitudinaria jornada de juegos populares, en la que la tradición y el compañerismo fueron los grandes protagonistas.
El evento reunió a centenares de alumnos de diversos centros educativos del Val Miñor, que disfrutaron de un día de convivencia y actividad física fuera del aula. La participación masiva volvió a evidenciar el interés de la comunidad educativa por este tipo de actividades, que combinan ocio, deporte y cultura popular.
La jornada contó con una destacada representación institucional, que quiso mostrar su respaldo a esta iniciativa orientada a la puesta en valor del patrimonio lúdico local. Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, la responsable de Deportes, Nuria Lameiro, y la concelleira del Concello de Nigrán, Estela Pérez.
Su presencia subrayó la importancia de la colaboración entre los municipios del Val Miñor, considerada clave para el impulso de actividades que fomentan los lazos sociales y educativos entre los jóvenes de la comarca.
Con el objetivo de facilitar la asistencia del alumnado, el Concello de Gondomar habilitó un dispositivo especial de transporte. En este sentido, se fletaron autobuses gratuitos para trasladar a los estudiantes desde sus centros educativos hasta As Cercas y de regreso al finalizar la jornada.
Esta medida permitió asegurar una participación amplia, además de garantizar la comodidad y seguridad en los desplazamientos, eliminando posibles barreras logísticas para los centros escolares.
La iniciativa tuvo como finalidad principal acercar a las nuevas generaciones los juegos tradicionales de Galicia, reforzando así la transmisión del patrimonio cultural.
Durante toda la jornada, los estudiantes participaron en una amplia variedad de disciplinas tradicionales, entre ellas la «carreira de sacos, o xogo da chave, a chapa, a goma, a trompa, o cacho, a mariola ou a petanca».
Estas actividades pusieron a prueba habilidades como la destreza, el equilibrio y la precisión, al tiempo que fomentaron un ambiente de sana competencia y camaradería.
La jornada concluyó con un balance muy positivo por parte de la organización, que destacó tanto la excelente acogida entre el alumnado como la eficacia de la coordinación logística entre centros educativos y administraciones locales.
Con iniciativas como esta, las comunidades educativas del Val Miñor no solo promueven un ocio saludable y activo, sino que también contribuyen de forma decisiva a la transmisión de un legado cultural esencial para la identidad gallega.
