La histórica fortaleza de Monterreal, uno de los principales símbolos patrimoniales y turísticos de Baiona, ha sufrido un nuevo ataque vandálico que ha provocado daños en parte de su muralla. Un vecino de la villa descubrió este miércoles, mientras paseaba por el recinto amurallado, tres albardillas triangulares de granito desprendidas y tiradas en el suelo en distintos puntos del recorrido.
Según explica este vecino, las piezas podrían haber sido derribadas de forma intencionada por una o varias personas, ya que las albardillas se encontraban separadas por varios metros de distancia y habrían caído desde una altura considerable.
“La semana pasada pasé por aquí y estaba todo bien”, asegura el testigo, que considera que lo ocurrido responde a una “gamberrada” más que a un deterioro natural de la estructura.
Las piezas dañadas son albardillas o albardas de granito, elementos arquitectónicos colocados en la parte superior de muros y murallas para protegerlos de las filtraciones de agua y evitar humedades. En este caso, estaban sujetas únicamente por una fina capa de cemento, lo que pudo facilitar su desprendimiento tras algún golpe o patada.
La muralla de Monterreal, de aproximadamente dos kilómetros de longitud, fue construida entre los siglos XII y XVI y constituye uno de los conjuntos defensivos medievales mejor conservados de Galicia. En el interior del recinto se encuentra el Parador Nacional Conde de Gondomar, propiedad de Turespaña.
Precisamente, el complejo acaba de ser objeto de una importante actuación de rehabilitación y puesta en valor, con una inversión cercana a los seis millones de euros destinada a la limpieza de la muralla y a la instalación de un nuevo sistema de iluminación compuesto por 352 focos LED.
Tanto la muralla como el Parador reciben miles de visitantes cada año y forman parte del principal atractivo turístico y cultural de Baiona. Lo sucedido ha generado preocupación entre vecinos y visitantes por el estado de conservación y la protección de un patrimonio histórico de enorme valor.

