El CIFP Manuel Antonio de Vigo ha acogido el acto de clausura del módulo de FP Adaptada en Procesos básicos de pastelería y repostería. Este programa se ha desarrollado este año como un proyecto piloto pionero, abriendo las puertas del obrador a seis personas con discapacidad intelectual de la provincia de Pontevedra.
El evento sirvió para hacer balance de una experiencia que los organizadores han calificado como «un éxito rotundo». Como broche de oro a meses de esfuerzo, se sirvió un buffet exclusivo para los asistentes con las diferentes elaboraciones realizadas por el alumnado.
La gran particularidad de este programa es que los seis alumnos y alumnas —Ibai y Dunia de Aceesca; Gabriel y Erik de la Asociación San Rafael; y Victoria y Yago del Centro Juan María— han cursado la FP Adaptada de forma simultánea, compartiendo aula, obrador y día a día con los estudiantes de primer curso del Ciclo de grado medio de Panadería, repostería y confitería. Juntos han demostrado no solo las destrezas técnicas adquiridas, sino también un ejemplo impecable de convivencia, trabajo en equipo e inclusión real.
Al acto asistió una amplia representación de la comunidad educativa y social, entre los que se encontraban el Inspector de la Xunta de Galicia, miembros de la dirección del CIFP Manuel Antonio, las direcciones de las tres entidades implicadas, el profesorado del módulo y las familias de los jóvenes, que compartieron con orgullo el éxito del alumnado.
La voz de los protagonistas
La representación de las entidades en esta formación ha estado marcada por la constancia y unas ganas de trabajar admirables. Para Ibai, uno de los alumnos de Aceesca, el balance de este curso es sumamente positivo: «Me ha gustado mucho la experiencia; el profesorado nos ha ayudado muchísimo y me ha servido para crecer personalmente. En este curso no solo aprendemos a hacer postres, sino que nos formamos de cara a tener un empleo en el futuro.”
Por su parte, Mari Santos, directora del Área Educativa de Aceesca, ha querido poner en valor el impacto de la iniciativa: «Es fundamental apostar por esta modalidad de educación inclusiva como una herramienta clave de cara al empleo de las personas con discapacidad intelectual. Desde las entidades queremos agradecer enormemente a la Consellería de Educación y al CIFP Manuel Antonio su implicación, así como a Aspronaga por su recorrido e impulso pionero. Ver los resultados de hoy nos demuestra que este es el camino a seguir».
Un modelo piloto replicado con respaldo de la Xunta
Esta formación especializada surge a raíz de un convenio firmado por la Xunta de Galicia para reforzar la FP Adaptada destinada a colectivos vulnerables, ampliando el número de plazas disponibles. Este primer proyecto piloto toma como referencia e inspiración el exitoso modelo que la asociación Aspronaga puso en marcha hace unos años, demostrando que la metodología adaptada en entornos ordinarios de FP es una fórmula idónea para el desarrollo personal y profesional.
Durante las intervenciones del acto, los representantes de las tres organizaciones (Aceesca, San Rafael y Centro Juan María) destacaron que esta primera toma de contacto con la pastelería profesional no solo ha supuesto una inyección de autoestima y autonomía para los participantes, sino que actúa como el preludio perfecto para su futura inclusión en el mercado laboral ordinario, un objetivo compartido para el que las entidades seguirán trabajando de forma unida.
