Las trabajadoras del Servicio de Axuda no Fogar (SAF) de Tomiño han iniciado una campaña de movilización y denuncia pública para reclamar mejoras laborales y advertir del deterioro del modelo actual de atención a la dependencia.

El colectivo sostiene que la situación actual «es consecuencia directa de la gestión administrativa y del sistema de financiación impulsado por la Xunta de Galicia».

Las profesionales, que atienden diariamente a personas mayores y dependientes en sus domicilios, denuncian que realizan su labor “contra reloj, con medios insuficientes, vehículos propios y sin protocolos adecuados de seguridad laboral”, además de sufrir sobrecarga de trabajo, jornadas irregulares y situaciones de riesgo.

En su comunicado, el colectivo acusa a la Xunta de “desentenderse” del servicio, que actualmente en Tomiño está gestionado por la empresa IDADES, y reclama la creación de un servicio público gallego de cuidados de calidad que garantice condiciones laborales dignas y una atención adecuada a los usuarios.

Uno de los puntos centrales de la protesta es el nuevo sistema de financiación acordado entre la Xunta y la FEGAMP, que, según las trabajadoras, resulta “insuficiente”. El acuerdo fija aportaciones de 16 euros por hora en 2026, 17 euros en 2027 y 18 euros en 2028, mientras que el coste real del servicio se sitúa, según señalan, en torno a los 24 euros por hora.

El colectivo critica que, mientras se incrementan otros gastos públicos, no se destinen recursos suficientes a los cuidados. “Se despilfarran recursos en conciertos, Xacobeo o publicidad institucional mientras se infrapresupuestan los servicios esenciales”, denuncian.

Las trabajadoras también expresan su rechazo a la posible implantación del denominado Bono Coidado no Fogar, una ayuda de 416 euros mensuales para cuidados en el entorno familiar, que consideran una medida insuficiente y que, a su juicio, podría sustituir progresivamente al SAF.

Asimismo, alertan de que el actual modelo favorece la privatización del servicio y la precarización laboral, ya que las empresas adjudicatarias compiten mediante concursos públicos con criterios económicos ajustados, lo que, según denuncian, repercute directamente en las condiciones laborales.

El colectivo insiste en que la situación actual “conduce a la precariedad absoluta tanto en el ámbito laboral como en el de los cuidados” y reclama a las administraciones públicas que asuman sus competencias.

En este sentido, exigen a la Xunta y a la Consellería de Política Social que “dejen de ocultarse y den soluciones reales”, advirtiendo de que el modelo actual no es sostenible ni justo para trabajadoras ni para personas usuarias.

Las trabajadoras del SAF de Tomiño aseguran que continuarán con las movilizaciones y la campaña informativa iniciada en las últimas semanas para visibilizar su situación y reclamar un cambio estructural en el sistema de atención a la dependencia en Galicia.

Fuente: CIG