Las siete capitales históricas del Antiguo Reino de Galicia volvieron a reunirse este fin de semana en la Catedral de Lugo para participar en la tradicional Ofrenda al Santísimo Sacramento, considerada la manifestación institucional más antigua que se mantiene viva en Galicia.

En representación de las siete ciudades, el alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, fue el encargado de realizar la ofrenda y aprovechó su intervención para reivindicar el papel del municipalismo, hacer un llamamiento al entendimiento social y poner en valor el patrimonio histórico de la ciudad tudense.

Durante su discurso, Cabaleiro destacó la relevancia de una tradición que une a A Coruña, Betanzos, Mondoñedo, Santiago de Compostela, Ourense, Lugo y Tui, y que constituye uno de los símbolos más representativos de la identidad gallega. “As sete cidades manteñen, con orgullo, esta tradición que liga a identidade de Galicia, as súas institucións máis perdurables, coa forza dos concellos aquí representados”, afirmó el regidor.

El alcalde recordó además que este acto fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de patrimonio inmaterial, subrayando su importancia como símbolo de la historia colectiva de Galicia y del protagonismo de los municipios en la construcción del país. “Reivindicamos en nome dos 315 municipios galegos o noso protagonismo na construción da personalidade de Galicia; protagonismo, pasado pero sen dúbida tamén presente, na creación dunha terra máis próspera, acolledora e igualitaria”, señaló.

Cabaleiro vinculó también esta celebración con uno de los acontecimientos más relevantes para la ciudad de Tui en 2026: el 800 aniversario de la consagración de la Catedral tudense, una efeméride que está marcando la agenda cultural y patrimonial del municipio. “Esta catedral é a icona da nosa cidade”, destacó el alcalde, quien añadió que el templo “logra vincular a cada veciño con ese templo alzado no cume do outeiro tudense, expresando unha comuñón entre todos os tudenses e a súa identidade colectiva”.

Uno de los momentos más destacados de la intervención fue su reflexión sobre los desafíos actuales que afronta la sociedad. El regidor se refirió a conflictos internacionales, desigualdades sociales, dificultades de acceso a la vivienda, precariedad laboral, problemas de conciliación, emigración juvenil y situaciones de soledad y violencia que afectan a numerosos colectivos.

Ante este escenario, lanzó un mensaje de unidad y diálogo frente a la creciente polarización. “Urxe superar a confrontación permanente, o diálogo de xordos, calquera tipo de crispación”, afirmó Cabaleiro. El alcalde insistió en que existen muchos más elementos que unen a la sociedad que aquellos que la separan y puso como ejemplo el consenso institucional que representa esta histórica ofrenda. Hai moitos máis valores que compartimos e que nos unen como sociedade e que posibilitan o acordo e o entendemento, como testemuñamos hoxe os sete concellos representados nesta Ofrenda”, destacó.

Asimismo, reclamó una política basada en la ejemplaridad y la cohesión social. “Úrxenos exemplaridade de condutas, ideas de cohesión social, para que a política sexa unha ferramenta efectiva para artellar un futuro mellor e solidario para todos”, concluyó.

La respuesta a la ofrenda y la homilía corrieron a cargo de Monseñor Antonio Valín Valdés, obispo de Tui-Vigo. Hasta Lugo se desplazó una amplia representación institucional y social de la ciudad, integrada por concejales y concejalas del Concello de Tui, vecinos y vecinas, así como miembros de la Asociación do Traxe Tradicional de Tui, que quisieron respaldar la presencia tudense en una cita que sigue siendo un símbolo de la historia y la identidad de Galicia.