GUARDIA CIVIL (archivo)

Un conductor de un patinete eléctrico ha sido denunciado por circular en dirección contraria por la autovía A-55, a la altura de Mos, después de sufrir un accidente en el que no se vieron implicados otros vehículos. El suceso tuvo lugar el pasado domingo 14 de junio por la noche en el kilómetro 10 de la autovía, en la zona de las curvas de Tameiga, uno de los puntos con mayor siniestralidad de esta infraestructura.

El usuario del vehículo de movilidad personal (VMP) circulaba en sentido Tui por los carriles destinados al tráfico hacia Vigo cuando perdió el control y sufrió una caída. El accidente se registró a las 22:14 horas y, afortunadamente, el conductor solo resultó herido de carácter leve.

Las circunstancias que llevaron al hombre a acceder a la autovía todavía no han trascendido. Se desconoce si entró por error o de forma intencionada, así como la distancia que pudo recorrer antes de producirse el siniestro. Lo que sí quedó acreditado es que el conductor se encontraba circulando por una vía prohibida para este tipo de vehículos.

Durante la intervención, los agentes de la Guardia Civil le realizaron las correspondientes pruebas de alcoholemia, arrojando un resultado positivo. Como consecuencia, se enfrenta a varias sanciones económicas. Por un lado, una multa de 200 euros por circular por una vía no autorizada para patinetes eléctricos. Además, la infracción por conducir bajo los efectos del alcohol podría suponer una sanción de 500 euros si la tasa registrada no supera los 0,5 miligramos por litro de aire espirado, o de hasta 1.000 euros en caso de superar ese límite o ser reincidente.

La normativa actual establece que los usuarios de vehículos de movilidad personal están obligados a cumplir las mismas normas de circulación y seguridad que el resto de conductores, aunque las infracciones cometidas con estos vehículos no conllevan la retirada de puntos del permiso de conducir, ya que no se requiere licencia para su utilización.

El suceso vuelve a poner el foco sobre el uso responsable de los vehículos de movilidad personal y los riesgos que supone su circulación por vías de alta capacidad, especialmente en carreteras como la A-55, por la que transitan diariamente más de 60.000 vehículos y que figura desde hace años entre las autovías con mayor índice de accidentes del país.