El Servizo de Gardacostas de Galicia, dependiente de la Consellería do Mar, ha intensificado en los últimos días los controles contra el furtivismo en el litoral gallego, con especial incidencia en la zona de A Guarda, donde se ha producido uno de los operativos más relevantes de la campaña.
En esta área, a bordo del buque “Mar de Galicia”, los agentes han decomisado un total de 450 cacharros ilegales y 175 kilos de pulpo, que fueron devueltos de inmediato al mar al encontrarse vivos, en el marco de las actuaciones preventivas previas a la reapertura de la campaña del pulpo, prevista para el 1 de julio tras el periodo de veda biológica.
Estas intervenciones se enmarcan en un dispositivo más amplio desplegado en distintas zonas de las rías gallegas, que ha permitido incautar en conjunto 267 kilos de pulpo, 561 cacharros y alcatruces antirreglamentarios, además de numerosos aparejos de pesca ilegal.
Desde la Xunta se subraya que estos controles tienen como finalidad proteger la sostenibilidad del recurso marino y garantizar su recuperación, especialmente en los días previos al final de la veda, cuando aumenta el riesgo de actividad furtiva.
Además de la actuación en A Guarda, los operativos en la ría de Arousa y la ría de Vigo se han saldado con la retirada de 120 nasas y más de 6.100 metros de redes ilegales, así como la apertura de varias actas de infracción por parte de las unidades operativas del servicio.
En distintos puntos del litoral también se han recuperado y reintroducido en el medio natural especies como rodaballo, raya, centollo, nécora o choco, tras comprobar que se encontraban vivas en el momento de su recuperación.
La Consellería do Mar recuerda la importancia de respetar los períodos de descanso biológico y los tamaños mínimos de captura, incidiendo en que este tipo de dispositivos no solo protegen el equilibrio de los ecosistemas marinos, sino que también salvaguardan la actividad de los profesionales del sector pesquero que trabajan dentro de la legalidad.
