El Concello de Vigo ha iniciado las obras de recuperación del sistema dunar de las playas de A Calzoa y de una parte de O Vao, gravemente dañadas por los temporales registrados el pasado mes de febrero, después de recibir la autorización de la Xunta de Galicia tres meses después de haberla solicitado.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunció el comienzo inmediato de las actuaciones y lamentó el tiempo que tardó la Administración autonómica en conceder un permiso que, según defendió, debía haberse tramitado con carácter urgente debido a la proximidad de la temporada estival y al estado de los arenales.

Según explicó el regidor, los temporales provocaron la caída de postes y del cierre dunar, además de la desaparición de la barrera de arena que protegía estas playas, lo que hizo necesaria una intervención para restaurar el sistema dunar.

Caballero recordó que el Concello solicitó la autorización a la Xunta en marzo, pero no obtuvo respuesta hasta hace apenas tres días. En este sentido, aseguró que «ata ese momento non tiñamos autorización para recompoñer e restaurar a praia«, y criticó que la Administración autonómica retrasase durante tres meses un permiso que, a su juicio, «tiña que tramitarse pola vía de urxencia».

Las obras cuentan con una inversión de 7.200 euros y permitirán reconstruir el cierre dunar en los arenales de A Foz, A Calzoa y la zona de O Vao más próxima a Toralla, mediante la instalación de nuevos postes unidos por una malla protectora.

El proyecto contempla además la plantación de especies autóctonas adaptadas al hábitat dunar y la retirada de los restos acumulados bajo las dunas como consecuencia de los temporales.

El alcalde insistió en que «non se puideron facer antes porque a Xunta tardou tres meses en conceder unha autorización imprescindible», pese a que, según afirmó, era conocida la necesidad de que las playas estuviesen completamente recuperadas antes del inicio de la temporada de verano.

Caballero concluyó señalando que «hoxe comezamos as obras, pero a responsabilidade deste atraso é da Xunta de Galicia».