La festividad de San Benito mostró este sábado su enorme arraigo en O Porriño, donde cientos de personas participaron en una de las celebraciones religiosas y populares más emblemáticas del municipio. La jornada estuvo marcada por la tradicional procesión y por la esperada subasta de ofrendas, que este año logró una recaudación récord de 886 euros, destinada íntegramente a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
Tras los actos religiosos, vecinos y visitantes se congregaron junto a la imagen del santo para participar en una animada puja en la que el producto más codiciado volvió a ser los racimos de uvas, símbolo de la festividad y a los que la tradición atribuye propiedades milagrosas relacionadas con la protección y la curación de enfermedades de la piel. En esta edición, el lote más valorado alcanzó los 120 euros.
Aunque las uvas continúan siendo el principal reclamo de la subasta, este año también despertó un gran interés una tarta elaborada con la forma de la capilla de San Benito, que se convirtió en una de las piezas más aplaudidas por el público.
Además de uvas, se subastaron otros productos como aceites, huevos o plantas, en una iniciativa que combinó tradición y solidaridad para apoyar la lucha contra el cáncer.
El alcalde de O Porriño, que participó en la procesión, destacó el ambiente vivido durante la jornada y aseguró que «é unha das tradicións máis arraigadas do Porriño», poniendo en valor la implicación de los vecinos y vecinas en una celebración que cada año reúne a un numeroso público.
A pesar de las altas temperaturas, numerosos asistentes permanecieron en la plaza para disfrutar de la programación festiva, que incluyó el concierto conmemorativo por el XXX aniversario de la Coral Polifónica EMMUS y el X aniversario de la Agrupación Musical de O Porriño, además de la actuación de la orquesta Salsarena y una sesión musical con Disquetoca y DJ Places.
Las fiestas continuarán este domingo con un espectáculo familiar de Brais das Hortas, previsto para las 20.00 horas, y el cierre musical correrá a cargo de la orquesta Miramar, que pondrá el broche final a unas celebraciones que combinan devoción, cultura y convivencia.

