A Ponte das Ánimas, también conocida como Ponte Alta da Paradela, ha vuelto a ser objeto de actos vandálicos, en esta ocasión con una gravedad que, según denuncia Manifesto Miñor, pone en riesgo la conservación de uno de los elementos patrimoniales más relevantes de Gondomar.
La histórica construcción, situada a menos de 150 metros de la Casa do Concello, es un puente de origen medieval que mantiene todavía su uso y que posee además un importante valor inmaterial ligado a las leyendas y tradiciones de la parroquia.
En su entorno se encuentra un Peto de Ánimas, donde todavía se realizan ofrendas con flores o espigas de maíz. La tradición oral también recoge que en el propio puente se practicaba el denominado bautismo de los no nacidos en mujeres embarazadas.
Manifesto Miñor asegura que la última agresión, registrada durante este mes de agosto, es la más grave de las sufridas hasta ahora. Según denuncia la formación, los autores están arrancando literalmente las losas centenarias que cubren el puente, algunas de las cuales han terminado en el lecho del río.
A las pintadas se suma además la acumulación de basura y otros daños en el entorno. La formación advierte de que la retirada de las losas deja la estructura del puente expuesto a las próximas crecidas del río, con el consiguiente riesgo de que se produzcan daños de difícil o imposible reparación. “Hoxe a cousa foi a peor cos vándalos desbocados desmontando literalmente a ponte”, denuncia Manifesto Miñor.
Manifesto Miñor sostiene que lleva años reclamando al Concello de Gondomar medidas para proteger y restaurar A Ponte das Ánimas, mediante mociones, escritos, ruegos y preguntas en el Pleno.
La formación recuerda especialmente que entre 2017 y 2018 consiguió una subvención de la Deputación de Pontevedra de alrededor de 35.000 euros para reparar la infraestructura, pero, según su denuncia, la ayuda terminó perdiéndose al no ejecutarse el proyecto. “A día de hoxe, oito anos despois, nada se fixo e a Ponte corre un serio perigo de entrar nunha fase de ‘non retorno’”, señala la formación.
Ante la gravedad de los últimos daños, Manifesto Miñor asegura haber trasladado por escrito la situación al alcalde de Gondomar y también a Patrimonio de la Xunta de Galicia, reclamando que se adopten medidas para garantizar la conservación de la infraestructura.
La formación considera que el Concello ya no puede demorar una intervención y reclama una actuación urgente tanto para reparar los desperfectos como para evitar nuevas agresiones. “Agora xa non hai desculpa, e o Concello ten que actuar”, reclama Manifesto Miñor.
La denuncia pone el foco en el riesgo que afronta una infraestructura que, además de su valor histórico y arquitectónico, forma parte de la memoria y del patrimonio inmaterial de Gondomar.
