Marisquiño cerró el domingo su XXVI edición después de cuatro días de programación en Samil y el centro de Vigo con un balance positivo y señales de crecimiento en diferentes ámbitos del festival. Los indicadores internos vinculados a los consumos en el recinto apuntan a un notable incremento de la afluencia respecto a la pasada edición, acompañado de una mayor permanencia del público en Samil a lo largo de las cuatro jornadas.

La distribución del recinto, con la incorporación de nuevos espacios para la música y también para el descanso, las actividades participativos y una mayor oferta gastronómica, ha contribuido a hacer más cómoda la estancia del público durante las jornadas del festival. Las zonas de Big Air y Freestyle Motocross, situadas en el área norte de Samil, también atrajeron a un mayor número de público y confirmaron el creciente interés por estas disciplinas y el buen funcionamiento de estas localizaciones dentro del conjunto del recinto.

También se ha apreciado una mayor presencia de público familiar. Marisquiño Kids extendió este año su programación a los cuatro días del festival y la respuesta obtenida respalda la decisión de dar continuidad a una línea de programación dirigida específicamente a las familias.

En el ámbito deportivo, uno de los pilares de Marisquiño, la edición mantuvo el alto nivel de competición en las distintas disciplinas y volvió a reunir en Vigo a deportistas internacionales de primer nivel junto a algunos de los principales nombres nacionales y locales. Asimismo, el interés despertado por las disciplinas de Skate y BMX adaptados puso de relieve el espacio que estas modalidades están ganando dentro de la competición y su aportación a una programación más diversa e inclusiva.

A estos contenidos deportivos ya consolidados se sumó una mayor presencia de la cultura y la música urbanas, con una clara apuesta por el talento gallego que obtuvo una buena acogida entre el público.

El festival también ha registrado un crecimiento de su proyección fuera de Galicia en medios de comunicación y redes sociales, tanto en el resto de España como a nivel internacional, acompañado de una mayor presencia de visitantes procedentes de otros territorios, entre los que destacó el público procedente de Portugal, Reino Unido y países nórdicos. A ello se suma la valoración positiva trasladada durante estos días por deportistas, artistas, marcas y entidades participantes sobre el funcionamiento general de la edición y sobre las condiciones que ofrece un recinto junto al mar y plenamente integrado en el entorno de Samil.

«Marisquiño está en un momento en el que todavía tiene capacidad para crecer en muchos sentidos. Esta edición demuestra que podemos seguir desarrollando la programación y aprovechando mejor las posibilidades que ofrece recinto, pero queremos hacerlo de una manera progresiva, manteniendo el nivel deportivo y cuidando la experiencia del público», señala Carlos Domínguez «Pity», fundador y director de Marisquiño.

La XXVI edición concluyó además sin incidencias reseñables, un aspecto especialmente relevante en un festival que concentra durante cuatro días competiciones de deportes de acción y una elevada concentración de público. Tras esta edición, Marisquiño afronta los próximos años con margen para continuar desarrollando tanto su programación deportiva y cultural como la experiencia del público en Samil.