La Xunta de Galicia ha puesto en marcha por primera vez un programa específico de seguimiento de mariposas nocturnas —conocidas también como palomillas— en la isla de Cortegada, dentro del Parque Nacional marítimo-terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.
El primer muestreo, realizado a comienzos de este verano, permitió contabilizar 127 ejemplares pertenecientes a más de 40 taxones diferentes en una sola noche. La iniciativa pretende conocer mejor la comunidad de lepidópteros nocturnos de la isla y, al mismo tiempo, crear una serie temporal de datos que permita evaluar el estado y la evolución de sus poblaciones.
El estudio utiliza dos trampas de embudo con luz LED y batería autónoma, instaladas en diferentes puntos de Cortegada para cubrir algunos de los principales hábitats de la isla.
Una de ellas se encuentra en la zona sur, en un pinar abierto, mientras que la segunda está situada en el área central, en un bosque mixto de laurel, roble y pino.
En la trampa sur se registraron 57 ejemplares de 30 taxones, mientras que en la zona central fueron 70 ejemplares de 26 taxones. Solo 11 taxones aparecieron en ambos puntos, un reducido solapamiento que evidencia las diferencias existentes entre los dos tipos de hábitat.
Las trampas se colocan al atardecer y permanecen abiertas hasta el amanecer. Los muestreos se realizarán cada 15-30 días entre marzo y noviembre, siempre que se cumplan unas condiciones meteorológicas adecuadas: una temperatura mínima de 12 grados, poco o ningún viento y ausencia de lluvia durante la noche.
En cada visita se registrarán además parámetros como la temperatura, la velocidad del viento, la nubosidad y la fase lunar.
Este nuevo programa complementa el trabajo que se desarrolla en Cortegada desde 2015 a través del Butterfly Monitoring Scheme (BMS). En una década, este seguimiento ha contabilizado cerca de 2.665 ejemplares y 31 especies de mariposas diurnas, elevando hasta 35 el número de especies diurnas conocidas en la isla.
Hasta ahora, las palomillas apenas disponían de registros obtenidos de forma puntual durante esos censos. Su seguimiento permitirá ampliar considerablemente el conocimiento sobre estos insectos, que constituyen uno de los principales grupos de polinizadores nocturnos y superan ampliamente en número a las mariposas diurnas.
Además, el programa se desarrolla sin sacrificar ejemplares. Los registros obtenidos se incorporarán a eBMS, la base de datos europea de seguimiento de lepidópteros.
Las mariposas y las palomillas son consideradas importantes indicadores ambientales, debido a su elevada diversidad y a su dependencia de determinadas condiciones ecológicas.
Los cambios en sus poblaciones pueden aportar información sobre el estado de conservación de los ecosistemas y las alteraciones ambientales. Su ciclo vital —desde el huevo hasta la fase adulta, pasando por las etapas de oruga y crisálida— está estrechamente condicionado por la meteorología y por la disponibilidad de las plantas de las que se alimentan.
Por ello, el nuevo programa de Cortegada permitirá disponer de información continuada sobre un grupo de especies especialmente sensible a las transformaciones del medio natural y mejorar el conocimiento necesario para su conservación dentro del Parque Nacional de las Islas Atlánticas.
