La Biblioteca Municipal de O Porriño quiere ampliar su papel como espacio de encuentro para la ciudadanía y, a partir de septiembre, también para los amantes del coleccionismo. El próximo jueves 3 de septiembre comenzarán las quedadas semanales para intercambiar cromos, una iniciativa que se desarrollará todos los jueves de 18:00 a 19:00 horas.

La propuesta coincide con el inicio de la nueva temporada futbolística, por lo que los cromos de fútbol serán previsiblemente los protagonistas de las primeras reuniones, tanto por las nuevas colecciones como por los álbumes que todavía están pendientes de completar.

Sin embargo, la iniciativa no estará limitada al mundo del fútbol. Los participantes podrán llevar todo tipo de cromos, desde colecciones de Pokémon o Marvel hasta personajes de dibujos infantiles y otras temáticas.

El objetivo es crear un espacio en el que niños, jóvenes y adultos puedan compartir su afición, conocer a otros coleccionistas e intercambiar cromos repetidos por aquellos que necesitan para completar sus colecciones.

El alcalde de O Porriño, que asegura que participará en la primera quedada, destaca el carácter abierto de la propuesta. «Queremos que a Biblioteca Municipal sexa un espazo vivo e aberto a todo tipo de actividades e intereses da veciñanza», señala.

En este sentido, considera que una actividad aparentemente sencilla puede contribuir también a generar relaciones entre vecinos: «Unha iniciativa tan sinxela como intercambiar cromos pode converterse nunha estupenda oportunidade para compartir, relacionarse e facer da biblioteca un novo punto de encontro».

Intercambio, pero no compraventa

Las quedadas se celebrarán todos los jueves del año, de 18:00 a 19:00 horas, a partir del 3 de septiembre. La participación será abierta dentro de las condiciones establecidas por la Biblioteca Municipal.

Una de las normas fundamentales será que los cromos únicamente podrán intercambiarse, quedando expresamente prohibida su compra o venta. Además, se solicita que los menores estén tutelados durante la actividad.

La iniciativa pretende así recuperar el carácter social del coleccionismo y convertir la biblioteca en un lugar de encuentro intergeneracional en torno a una afición que continúa pasando de padres a hijos.