El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha cuestionado las declaraciones de la Xunta sobre la garantía de suministro de agua procedente de la presa de Eiras hasta el próximo mes de enero. El regidor sostiene que el Gobierno gallego no puede atribuirse esa garantía porque, a su juicio, depende de que continúe lloviendo y no ha realizado las inversiones necesarias para reforzar el sistema de abastecimiento.

Caballero ha defendido que la capacidad de disponer de agua durante los próximos meses se debe fundamentalmente a las inversiones realizadas por el Concello de Vigo, entre ellas la construcción de una nueva planta potabilizadora.

Según el alcalde, la instalación supuso una inversión de casi 25 millones de euros y permite prolongar aproximadamente un mes y medio el aprovechamiento del agua almacenada en Eiras. La razón está en que, cuando el nivel de la presa desciende por debajo del 45%, aumenta la concentración de hierro y la antigua planta no estaba preparada para eliminarlo adecuadamente. En este momento tenemos agua hasta el mes de enero. Si no, tendríamos un mes y medio menos de agua”, ha señalado Caballero.

El alcalde ha destacado además que la nueva potabilizadora no presta servicio únicamente a Vigo. Según ha explicado, también permite suministrar agua a Cangas, Moaña, Redondela y, en menor medida, Mos.

Caballero ha criticado que otros municipios beneficiarios de esta infraestructura no hayan participado económicamente en su financiación. En particular, ha asegurado que la Xunta no aportó ninguna cantidad a la construcción de la potabilizadora, pese a su carácter intermunicipal.

El regidor vigués también ha reivindicado el papel de la ciudad en el suministro de agua a otros municipios del área. Ha asegurado que Vigo está garantizando el abastecimiento a Baiona mediante la cesión de agua, una colaboración que, según ha recalcado, continuará para evitar que sus vecinos sufran problemas de suministro.

También ha recordado la intervención realizada para solucionar una fuga en la conducción de abastecimiento a Moaña, una reparación que, según Caballero, fue ejecutada por el Concello de Vigo.

Caballero reclama una nueva presa en el Oitavén

El principal reproche del alcalde se dirige, sin embargo, a la política de infraestructuras hidráulicas de la Xunta. Caballero reclama desde hace tiempo la construcción de una nueva presa aguas arriba del río Oitavén que permita incrementar la capacidad de almacenamiento y garantizar el suministro durante los periodos de sequía.

En su opinión, la solución no puede depender exclusivamente de que llueva, sino que es necesario disponer de infraestructuras capaces de almacenar el agua durante los periodos húmedos para utilizarla cuando sea necesario.

Caballero considera especialmente insuficiente que la Xunta sitúe sus previsiones de solución a largo plazo en torno al año 2070, mientras actualmente existen restricciones en distintos municipios del área metropolitana.

“Estamos con restricciones en todos los ayuntamientos del área y la Xunta dice que contempla la solución para el año 2070”, ha criticado el alcalde, calificando esta perspectiva de “escándalo del siglo”.

El regidor ha advertido también de las consecuencias que podrían tener los problemas de abastecimiento para la actividad económica. A su juicio, la incertidumbre sobre la disponibilidad de agua puede dificultar la llegada de nuevas empresas a Vigo y condicionar el crecimiento del área metropolitana.

Caballero ha insistido en que el agua constituye “el bien más precioso” y ha reclamado una planificación que permita garantizar el suministro con independencia de las condiciones meteorológicas puntuales.

En este sentido, ha señalado que el Gobierno de España, el Concello de Vigo y la propia Xunta habían contemplado la construcción de la nueva infraestructura, pero ha denunciado que el Ejecutivo autonómico no estaría dispuesto ahora a impulsar el proyecto.

Ante esta situación, Abel Caballero ha reclamado al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que acuda a Vigo y anuncie el inicio de los estudios para construir la nueva presa.

El alcalde considera que Galicia dispone de abundantes recursos hídricos, pero que es necesario almacenar y regular el agua para poder utilizarla cuando las necesidades de abastecimiento lo requieran.

Caballero ha defendido además que la infraestructura propuesta tendría unas dimensiones reducidas y ha sostenido que su impacto ambiental sería limitado, frente a las críticas que puedan plantearse sobre este tipo de obras.