Federación Galega de Balonmán

El Atlético Guardés es campeón de la Supercopa de Galicia. Las de José Ignacio Prades cerraron este viernes la pretemporada con una nueva victoria de categoría en Tui, la tercera y que supone un pleno de sus encuentros ante el Balonmano Porriño del último mes, y que le otorga además su primer título del nuevo curso.

El Guardés salió a la pista con fuerza, aupado por una defensa 5-1 en la que destacó la habitual potencia de Noelia Solla para verse completada por el brazo de Elena Martínez al ataque. El equipo miñoto asestó el primer 3-1 para liderar de manera contundente los siguientes minutos, si bien pronto reaccionó el rival louriñés. Los siete metros dieron alas a las de Isma Martínez, que amenazaban ya con el empate tan pronto como en el minuto 15 (6-5), para aprovecharse a continuación de otras pérdidas y errores no forzados por la parte guardesa del duelo y cerrar el período asegurándose una distancia poco segura (11-9, min. 30).

Las de Prades utilizaron el descanso para reajustar esfuerzos, buscando evitar las precipitaciones ofensivas que habían marcado las últimas acciones, cediendo numerosos balones al Porriño; y reconfigurando la estrategia defensiva para recuperar el cierre en banda inicial y hacer crecer el hueco en el marcador. El plan salió a la perfección, pues salieron a la segunda parte con un 4-0 que dejó, por su parte, al compatriota con una sequía de goles que superó los diez minutos (15-9, min. 40).

La nueva barrera, ahora 6-0, en la que destacaron Elena Martínez y María Palomo, volvió a mostrar su garra característica para anular por completo un ataque porriñés que se vio superado. Las de Isma Martínez tuvieron varios argumentos a su favor, como las expulsiones de Noelia Solla primero (por acumulación de exclusiones, en el minuto 48) y de la lateral de Mislata después (con roja directa, en el 54); o el hecho de que todavía persistían ciertas acciones desesperadas en el contraataque guardés que evitaron que la renta se disparase todavía más en su contra. Y, así las cosas, no lograron aprovecharlas para mantenerse toda la segunda mitad muy por detrás en esfuerzos, llegando a la red de Ana Marín en apenas siete ocasiones y certificando el título autonómico para las de A Guarda por una ventaja de seis goles (24-18, final).

El Guardés cierra así una pretemporada de valioso kilometraje, y que deja un balance de cuatro victorias y dos derrotas. En total, una hoja de ruta clara para la Liga que comienza el próximo 9 de septiembre en A Sangriña (20.30 horas ante el Grafometal La Rioja): seguir explotando su punto fuerte, esta garra defensiva que tanto potencial de ponerlo difícil tiene en el curso entrante, para dar rienda suelta así a un ataque combina veteranía con juventud y en el que ya comienzan a brillar algunos nombres.

Crónica: Elena García