ALFREDO

El precio de los combustibles ha vuelto a dispararse a ambos lados de la frontera, aunque la diferencia entre Portugal y Galicia convierte una vez más a Tui en una opción mucho más económica para los conductores lusos. En apenas unos metros, tras cruzar la frontera por el Puente Internacional, el ahorro puede ser considerable.

Según los datos de la Dirección-Geral de Energia e Geologia (DGEG), el puesto Repsol de la Estrada Nacional 13, en Valença, el gasóleo alcanzó los 2,184 euros por litro. A apenas unos metros después de cruzar el puente los precios son sensiblemente inferiores. En Tui, el gasóleo rondaba 1,79 euros por litro de media, lo que supone una diferencia cercana a 39 céntimos por litro respecto a Valença.

La diferencia también se aprecia en la gasolina. Mientras en la localidad portuguesa el litro de gasolina 95 se sitúa en 2,154 euros, en Tui ronda los 1,759 euros, una brecha de casi 40 céntimos por litro.

La distancia entre ambos precios convierte la frontera en un punto de referencia para los conductores que viven o trabajan a ambos lados del Miño. En un depósito de 60 litros de gasóleo, la diferencia de precios puede traducirse en unos 22 euros de ahorro al repostar en Tui en lugar de Valença.

La subida registrada este lunes ha sido especialmente significativa en Portugal. La gasolina 95 aumentó 12 céntimos por litro, mientras que el incremento del gasóleo llegó a 15 céntimos, situando su precio por encima de los 2,18 euros en la estación de referencia.

La situación hace que cruzar la frontera para repostar vuelva a resultar atractivo para muchos conductores lusos, especialmente para quienes tienen Tui a pocos kilómetros.

En paralelo a la evolución de los precios, el Gobierno español ha decidido reforzar el apoyo fiscal al gasóleo debido a la fuerte subida registrada en los carburantes. La gasolina queda fuera de este refuerzo. Su incremento, del 7,3 %, se mantiene por debajo del límite establecido, por lo que se mantiene el apoyo de cinco céntimos por litro previsto inicialmente.

La diferencia de precios no se limita al combustible y sigue condicionando los hábitos de compra de quienes residen cerca de la frontera. Algunos consumidores cruzan habitualmente a Galicia para adquirir productos que consideran más baratos.

Es el caso de Sofía Pereira, que explica que también se desplaza desde Portugal para comprar la bombona de butano. “Vengo desde Caminha no solo a reportar combustible, sino también a comprar la bombona de butano porque es casi el doble de cara en Portugal”, señala haciendo cola en una estación de bajo coste de Tui.