Vigo ha activado este jueves cuatro zonas de bajas emisiones (ZBE) con el objetivo de mejorar la calidad del aire y reducir el impacto del tráfico en diferentes puntos de la ciudad. Los nuevos espacios se sitúan en el centro, el entorno de la plaza de Portugal y los barrios del Calvario y Bouzas.

La puesta en marcha se ha producido de forma inesperada para buena parte de la ciudadanía. Los carteles y las marcas de señalización viaria que delimitan los perímetros ya están instalados, al igual que las cámaras destinadas a controlar los accesos.

La entrada en funcionamiento de las ZBE no supondrá, sin embargo, sanciones inmediatas. El Concello establece un periodo de transición de un año, durante el cual los conductores dispondrán de tiempo para familiarizarse con las nuevas restricciones y adaptar sus desplazamientos.

Durante este periodo de adaptación, no se sancionarán los accesos que incumplan las restricciones establecidas. La medida pretende facilitar la implantación progresiva del nuevo sistema antes de que entre plenamente en vigor el régimen sancionador.

La normativa contempla además alrededor de veinte supuestos de excepción para determinados vehículos y colectivos. Entre ellos se encuentran residentes, profesionales y empresas, servicios esenciales y otros grupos específicos contemplados en la regulación.

La delimitación de las cuatro zonas afecta a espacios con características y niveles de actividad diferentes, por lo que la aplicación de las restricciones tendrá incidencia especialmente en los desplazamientos hacia las áreas más céntricas y en los barrios incluidos dentro de los nuevos perímetros.

La instalación de las cámaras permitirá controlar los vehículos que entren en las ZBE y comprobar si cumplen las condiciones establecidas para acceder a cada área.