ALFREDO

Bodegas Terras Gauda continúa afianzando los pilares de su compromiso con la sostenibilidad medioambiental y la preservación del viñedo. Un compromiso que da un paso más después de haber colaborado en la primera fase con Concha y Toro, uno de los mayores grupos vitivinícolas del mundo, cuya filosofía se define por la excelencia enológica, la práctica de la viticultura regenerativa y la innovación científica para dar respuesta a los grandes desafíos ambientales.

La etapa preliminar y su continuidad en la cooperación con la bodega chilena se ha focalizado en el objetivo de promover la viticultura sostenible en viñedos diferenciados del Hemisferio Norte y del Hemisferio Sur y ha sido avalada por el prestigioso Sello EUREKA, que certifica la viabilidad técnica y el impacto medioambiental positivo de la colaboración entre ambas bodegas.

El proyecto REBIOVINES, desarrollado con la Universidade de Vigo,  cierra el ciclo productivo de la uva mediante la economía circular. Bodegas Terras Gauda  valoriza el bagazo resultante del proceso de vinificación para convertirlo en vermicompost y, de forma pionera, en formulaciones solubles de Té, que se pueden aplicar de forma directa y líquida en el sistema de riego por goteo, sustituyendo con éxito el abono tradicional mineral con mayor impacto medioambiental.

El director enológico de Terras Gauda, Emilio Rodríguez Canas, explica que “ya hemos comparado el uso exclusivo del Té durante tres campañas cuantificando el efecto en el suelo, planta y vino de los dos ensayos. Lo hemos hecho tanto en Albariño viejo como en Caíño joven para ver si hay diferencia según la variedad y la edad de las cepas”.

La mejora es notable, tanto en la microbiota del suelo como en la producción de uva de las plantas, que ha aumentado, siempre en los parámetros de rendimientos bajo que distinguen a la bodega. También se aprecian cambios en “el vino con las uvas de la parcela donde usamos el Té, que resultó con menos ácido málico y más amable que el de la parcela testigo según las catas ciegas. En esta última  campaña hemos ensayado  los efectos de las formulaciones de nuevos bioestimulantes, cuya base es nuestro vermicompot. Además, estamos desarrollando nuevos formatos de fácil aplicación, como pueden ser los pelets”.

Por su parte, la experta en Biología Molecular del centro de investigación de Concha y Toro y directora del estudio, Rosa Nair Roa Roco, indica que “esta colaboración entre empresas e investigadores de España y Chile nos permite compartir conocimientos y evaluar estas soluciones en diferentes sistemas de producción. Este trabajo conjunto es fundamental para avanzar hacia prácticas más sostenibles, con base científica y aplicable a la realidad del sector.”

El valor estratégico de contrastar datos entre los hemisferios norte y sur

Uno de los aspectos más enriquecedores de esta colaboración internacional, en una fase inicial, radica en la complementariedad geográfica y estacional entre España y Chile.  Como los ciclos vegetativos y las vendimias se desarrollan con seis meses de diferencia, los resultados se pueden testar a lo largo de todo el año. También es posible contrastar la resiliencia del compost ante distintos tipos de suelo, regímenes hídricos y climas (la influencia atlántica de Galicia frente a los valles vitivinícolas de Chile), lo que garantiza soluciones medioambientales  universales y consistentes para la viticultura frente al cambio climático. 

Bodegas Terras Gauda, siempre a la vanguardia en I+D+i

Con su apuesta pionera por el I+D+i para la diferenciación de sus vinos hasta convertirse en un referente en el sector, Bodegas Terras Gauda ha abierto nuevas vías de investigación en el campo de la sostenibilidad y la economía circular durante los últimos años, con diferentes proyectos, muchos de ellos de cooperación internacional.

De esta forma, REBIOVINES (Nuevas técnicas de aplicación e investigación de la actividad bioestimulante del vermicompost procedente de subproductos de la vinificación obtenidos mediante un proceso circular y sostenible)  refuerza los resultados conseguidos en estudios previos en este ámbito, como VERBAG. En cooperación con la UVigo, en 2021 la bodega de O Rosal puso en funcionamiento el primer vermirreactor de bagazo, lo que ha permitido transformar en torno a 100.000 kilos de este subproducto vitivinícola en unos 40.000 de vermicompost con propiedades bioestimulantes y de defensa de la planta.  En esta colaboración, que se inició en 2013, ha tenido un papel determinante el Catedrático de Zoología de la Universidade de Vigo, Jorge Domínguez Martín, considerado un referente internacional en vermicompostaje y ecología del suelo.

Grupo Terras Gauda

El grupo bodeguero familiar Terras Gauda cuenta con cuatro bodegas en otras tantas zonas vitivinícolas de referencia: D.O. Rías Baixas (Bodegas Terras Gauda), D. O. Ca Rioja (Compañía de Vinos Heraclio Alfaro), D. O. Bierzo (Viñedos y Bodegas Pittacum) y el Valle del Duero (Quinta Sardonia). Siempre a la vanguardia en I+D+i, comercializa más de 2,6 millones de botellas y está posicionada en más de 60 mercados internacionales.

La compañía afronta los últimos meses del 2026 con un mejor posicionamiento internacional, principalmente, en Estados Unidos, donde, pese al contexto geopolítico y arancelario, ha experimentado un crecimiento muy positivo en el primer semestre del año. Una situación similar a la que ha vivido en otros mercados tradicionalmente relevantes, como Noruega, México, Corea del Sur y Puerto Rico. Además, ha desembarcado en dos nuevos países  durante este ejercicio: Uzbekistán y El Salvador.

Los principales mercados en el exterior continúan siendo Estados Unidos, Noruega, Puerto Rico, Reino Unido, Corea de Sur, México y Suiza.