Avelaíña Saúde Mental alerta del retroceso que, según denuncia, están experimentando los recursos de atención a la salud mental en el rural gallego, especialmente en las comarcas de O Condado y A Paradanta.
La entidad señala que en los últimos meses se han producido pérdidas o incertidumbres en servicios asistenciales y comunitarios y reclama un compromiso estable de las administraciones públicas para garantizar la atención de proximidad.
Uno de los casos que pone sobre la mesa es el traslado temporal de la Unidade de Saúde Mental (USM) que prestaba atención en Ponteareas. Después de años de reivindicaciones para acercar este servicio especializado a la comarca, la unidad ha regresado recientemente a Vigo. Avelaíña asegura que actualmente no existe información clara sobre cuándo volverá a estar disponible para los vecinos de O Condado y A Paradanta.
A esta situación se suma la incertidumbre sobre la continuidad del programa ACHEGO, un servicio comunitario de proximidad desarrollado por Avelaíña desde 2017 y que, según la entidad, está plenamente consolidado en el territorio.
Avelaíña advierte de que ACHEGO se encuentra actualmente en riesgo de desaparición por falta de financiación estable. La entidad ya trasladó esta preocupación el pasado mes de julio a los alcaldes y alcaldesas de la comarca y a la Xunta de Galicia, administración que, según señala, venía financiando el programa. Por el momento, Avelaíña afirma que no se ha concretado una respuesta institucional que garantice la continuidad del servicio.
La organización reivindica el papel de los recursos comunitarios y de proximidad para acompañar a las personas con problemas de salud mental y a sus familias, especialmente en los entornos rurales, donde la distancia puede dificultar el acceso a los servicios especializados.
“Estamos indo para atrás”, advierte la entidad, que considera que la reducción de recursos públicos incrementa la presión sobre las organizaciones que trabajan directamente con las personas afectadas.
El gerente de Avelaíña Saúde Mental, Rafa Álvarez, subraya que contar con los apoyos adecuados resulta fundamental para que las personas con problemas de salud mental puedan desarrollar una vida normalizada. “As persoas con problemas de saúde mental poden levar unha vida plenamente normalizada cando contan cos apoios adecuados. Poden asumir responsabilidades familiares, laborais e sociais, participar na súa comunidade e mesmo exercer como coidadoras de familiares en situación de dependencia”, señala.
Álvarez considera que para hacer posible esa autonomía es necesaria una red suficiente de recursos sanitarios, sociales y comunitarios. “O que limita a autonomía das persoas non é o trastorno mental en si, senón a falta de recursos e de acompañamento”, apunta el responsable de la entidad.
Desde Avelaíña recuerdan que la atención a la salud mental no se limita al ámbito clínico y que requiere también acompañamiento social, apoyo a las familias, programas comunitarios, rehabilitación y coordinación entre los servicios sanitarios, sociales, educativos, laborales, residenciales y comunitarios.
La entidad considera que la pérdida temporal de la USM de Ponteareas y una eventual desaparición de ACHEGO supondrían un nuevo obstáculo para la igualdad de acceso a la atención de salud mental en las zonas rurales.
Avelaíña señala que estas situaciones pueden traducirse en más desplazamientos y menos recursos de proximidad, precisamente aquellos que, según defiende, facilitan el acompañamiento, la recuperación y la inclusión social de las personas usuarias.
Por ello, la organización reclama a las administraciones competentes garantizar una financiación estable y continuada para el programa ACHEGO, además de recuperar la atención especializada perdida en la comarca.
Avelaíña pide también una planificación a largo plazo que permita asegurar una atención accesible y suficiente para las personas con problemas de salud mental y sus familias en O Condado y A Paradanta, y que evite que los recursos de proximidad dependan de soluciones temporales o de financiación no garantizada.
