El Celta encontró el camino de la victoria y lo hizo a lo grande. Los goles de Hugo González, Ilaix Moriba y Miguel Román, junto al doblete de Pablo Durán, sellaron una contundente goleada ante el Racing de Santander (5-0) para estrenar el casillero de triunfos del conjunto celeste.
La fiesta comenzó antes de que el balón echase a rodar. Desde las 12:00h, la Xuntanza puso música, gastronomía y mucho celtismo a las inmediaciones de Abanca Balaídos. Una celebración que se trasladó después al interior del estadio, donde el equipo puso el broche perfecto con una lluvia de goles.
El partido comenzó igualado, con un Racing que tuvo más presencia con balón en los primeros minutos y un Celta que necesitó paciencia para encontrar espacios. El punto de inflexión llegó pasada la media hora, cuando el VAR señaló penalti por una mano en el área y Hugo González transformó la pena máxima. El gol liberó al equipo, que poco después volvió a encontrar premio con una gran acción individual de Ilaix Moriba para colocar el 2-0 antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el Celta mantuvo el ritmo y siguió buscando más. Miguel Román amplió la ventaja en el 69 y, con el Racing ya a merced del conjunto celeste, Pablo Durán tomó el relevo goleador. El delantero, que había entrado al descanso, firmó un doblete en el tramo final para completar la manita, primero tras una asistencia de Borja Iglesias y después culminando un rápido contragolpe con pase de Hugo Álvarez.
Cinco tantos después, Balaídos pudo celebrar lo que llevaba tiempo esperando. Se acabó la sequía, llegó la primera del curso y el celtismo se fue a casa con una victoria a la altura de un día que empezó de fiesta y terminó todavía mejor. Ahora toca el parón de selecciones, con tiempo para disfrutar de este impulso y recargar fuerzas antes de volver a la competición el 11 de octubre ante el Elche en el Martínez Valero en busca de, lo que seguro será, otra tarde para el recuerdo.
