Noelia Reyes

Las monjas de la Orden de la Visitación de Santa María, conocidas como las Salesas, celebran cien años de presencia en Vigo, coincidiendo con el centenario de la fundación de su monasterio en la ciudad olívica.

Los actos conmemorativos comenzarán el próximo jueves, 24 de septiembre, a las 18:00 horas, con una eucaristía de apertura presidida por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, en la iglesia conventual del monasterio, situada en el barrio de Teis.

En la actualidad, la comunidad está integrada por siete monjas y constituye el único monasterio de clausura de la ciudad de Vigo, dentro de los cinco existentes en el territorio de la diócesis de Tui-Vigo.

Las Salesas llegaron a Vigo en 1927, iniciando una trayectoria marcada por la oración, el silencio, la fraternidad y la vida contemplativa. Desde entonces, la comunidad ha mantenido su presencia en la ciudad vinculada a la espiritualidad propia de la Orden de la Visitación.

El actual monasterio de la Visitación de las Salesas Reales, situado en A Calzada de Teis, es además uno de los edificios singulares vinculados al patrimonio arquitectónico de Vigo. El proyecto fue realizado en 1942 por el arquitecto porriñés Antonio Palacios, uno de los nombres fundamentales de la arquitectura gallega del siglo XX.

Palacios recurrió al granito como principal material de construcción. En el exterior, las piedras fueron utilizadas prácticamente tal y como salen de las canteras, sin pulir, lo que proporciona al edificio un marcado aspecto rústico. Los contrafuertes que recorren los muros exteriores completan la imagen característica del monasterio.

La historia de las Salesas se remonta mucho más atrás en el tiempo. La Orden de la Visitación de Santa María fue fundada en Annecy (Francia) el 6 de junio de 1610 por san Francisco de Sales y santa Juana Francisca de Chantal.

Desde sus primeros años, la congregación se extendió por Francia y posteriormente llegó a España, donde ha mantenido su presencia a través de diferentes monasterios.