La emoción tomó este sábado la Praza do Concello do Porriño con el pregón de Janet Novás, que convirtió el inicio de las Festas do Cristo en un recorrido por sus recuerdos, sus raíces y su trayectoria artística. La bailarina y coreógrafa porriñesa regresó al balcón del Concello para recordar sus primeros pasos y reivindicar el valor de la cultura y de la memoria.
El alcalde de O Porriño destacó durante el acto el honor de contar con una pregonera que ha llevado el nombre de la localidad más allá de sus fronteras. Se refirió a Novás como “unha porriñesa que traspasou fronteiras pero que sempre volve a casa” y subrayó que su trayectoria demuestra que “non hai fronteiras para a arte”.
Novás recordó ante sus vecinos la primera vez que subió al balcón de la Casa do Concello, allá por 1987, como integrante de una comparsa de Entroido. Un recuerdo que sirvió como punto de partida para un discurso marcado por la memoria y las emociones. “Recordar é volver pasar polo corazón e activar algo que está dormido: a nosa capacidade de sentir. A festa é un lugar onde aínda nos permitimos sentir xuntos”, afirmó la pregonera.
Uno de los hilos conductores del pregón fue la agrupación musical Penediños de Atios, vinculada a los primeros pasos artísticos de Janet Novás. Fue precisamente en uno de sus autobuses donde emprendió el viaje que marcaría el inicio de su carrera profesional en Madrid. “Foi o autobús dos Penediños o que me deixou en Madrid para empezar a miña carreira na danza, alá polo 2001, á volta dunha xira por Toledo. Recordo coma se fose hoxe aquela despedida en O’Donnell, ao lado do Pirulí”, relató.
Tras 25 años viviendo en Madrid, Novás aseguró que su regreso a O Porriño sigue siendo constante. Y esa conexión con su localidad natal quedó patente durante el propio pregón, cuando la artista rompió a bailar primero sobre el balcón del Concello y después en la plaza junto a los Penediños.
El momento reunió en el mismo escenario a una Premio Nacional de Danza y ganadora del Premio Goya junto a la agrupación que acompañó sus primeros pasos, recuperando los sonidos de la gaita y la pandereta con una muiñeira.
El alcalde también puso en valor la trayectoria de Novás y su vínculo con O Porriño, destacando que la artista puede convertirse en una de las representantes del ADN cultural de la localidad, especialmente ante la próxima apertura de nuevos espacios culturales.
“Unha aliada tamén para o concello nesas novas infraestruturas culturais que están a piques de abrir, así que hoxe está aquí como pregoeira, pero pronto estará como actriz, como bailarina, como mostra dese ADN cultural que temos no Porriño e que precisaban eses novos espazos”, señaló, en referencia al cine y al nuevo auditorio municipal.
El pregón también tuvo espacio para la reivindicación social. Novás aludió a las personas que mueren en el mar durante sus desplazamientos y calificó de injusticia el desahucio de Mari Carmen. La artista recordó además a sus maestras de Infantil, María y Esther, así como a la gimnasia rítmica y a algunos de los lugares que forman parte de la memoria colectiva de toda una generación de porriñeses, como A Salgueira, Río Chico, A Cheminea, Van Van o As Naves.
En la parte final de su pregón, Novás invitó a la ciudadanía a vivir las fiestas desde la emoción y la unión, reivindicando el cuerpo y la danza como formas de expresión y resistencia. “Abrir estas Festas do Cristo con ese corpo que sabe, que recorda, que palpita e que sente. Deixémonos levar sen medo; que o bailar sexa o noso acto de resistencia a todo aquilo que nos quere separados, distraídos ou insensibles”, proclamó.
Y ella misma llevó sus palabras a la práctica. Janet Novás terminó su pregón bailando una muiñeira junto a los Penediños en la Praza do Concello, cerrando un acto en el que pasado y presente se encontraron a través de la música, la danza y los recuerdos de una artista que, pese a haber desarrollado buena parte de su carrera fuera de Galicia, mantiene un vínculo constante con O Porriño.

