El hombre detenido este lunes por el altercado de tráfico ocurrido este domingo en la A-55 en Mos, ha quedado en libertad con cargos por un presunto delito de homicidio.

La investigación continúa abierta a la espera de conocer las conclusiones de la autopsia, que deberá determinar las causas concretas del fallecimiento del otro conductor, un hombre de 54 años vecino de A Guarda.

Según confirmó la Guardia Civil, las primeras pruebas practicadas al fallecido apuntan a que las lesiones que presentaba «no son compatibles con el fallecimiento». La autopsia está prevista para este martes en la Ciudad de la Justicia de Vigo y será determinante para establecer qué provocó la muerte y qué relación pudo existir con el altercado registrado poco antes en la autovía.

El suceso tuvo lugar alrededor de las dos de la tarde del domingo, después de un incidente de tráfico entre dos vehículos que habría desembocado en una pelea. Los indicios apuntan a que el conflicto pudo comenzar antes de llegar al punto en el que finalmente se detuvieron, próximo a la salida que conecta con las carreteras N-550 y N-120.

Fueron otros usuarios de la autovía quienes alertaron a los servicios de emergencias al observar que se estaba produciendo una discusión entre dos conductores. Una vez detenidos los vehículos, se habría producido una agresión. Cuando llegaron los servicios sanitarios y la Guardia Civil, el conductor que posteriormente falleció presentaba lesiones y el rostro ensangrentado.

El hombre, vecino de A Guarda de unos 54 años y de nacionalidad portuguesa, fue trasladado con vida al Cunqueiro, pero murió posteriormente en el centro hospitalario.

Ahora, los resultados preliminares de las pruebas médicas han introducido un elemento relevante en la investigación, al señalar que las lesiones observadas no serían compatibles con la causa del fallecimiento. La autopsia deberá aclarar este extremo y determinar la causa exacta de la muerte.