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El Atlético Guardés se enfrenta a un fin de semana clave. Las de José Ignacio Prades reciben mañana y pasado al Handboll Boden sueco para jugar íntegramente la primera eliminatoria de la EHF European League o Round 2, el primer asalto de su nueva aventura continental de este curso (sábado y domingo, 12.00 horas, A Sangriña). La convocatoria continúa con algunas dudas y espera sumar refuerzos de la base. Ambos partidos serán retransmitidos en directo en el canal G2 y en agalega.gal.

El equipo miñoto llega con ganas de seguir sumando, aunque tocado por el ritmo competitivo. Es difícil que un encuentro tan físico como el de este martes en Lanzarote, en que el Zonzamas obligó a las gallegas a dar el 110% durante los 60 minutos, no pase factura de una u otra manera, especialmente con poco tiempo de descanso y de preparación entre el siguiente reto. Los de mañana y pasado se espera que sean partidos con una dinámica similar en el plano de la exigencia de intensidad, aunque, al igual que hace dos días en las Islas (24-26), el Guardés va dispuesto a resistir lo que le echen y a tirar de carácter, veteranía, y también de grada, para conseguir marcar la diferencia.

Así, llegando el miércoles por la noche de ese último viaje liguero, tanto ayer como hoy la comitiva de Prades ha podido contar con dos jornadas de preparación para este reto continental. A la alta concentración de duelos se suma, además, la dificultad añadida de las indisposiciones en la convocatoria, pues Elena Martínez sigue con molestias en la rodilla izquierda y pendiente de conclusiones médicas definitivas, y hay dudas sobre la disponibilidad de África Sempere, dos factores que se suman a la ausencia de María Cobo, que tendrá que esperar unas semanas más para volver a las pistas. Sumando todos ellos, todo apunta a que el técnico miñoto llamará a algún refuerzo de la base para nutrir una convocatoria que debe aguantar dos partidos de alta exigencia en escasas 24 horas.

Y es que se espera que el rival intente marcar el ritmo. El Boden, del norte de Suecia, defenderá un estilo de juego diferente al de la Liga española, muy físico y rápido con apoyo de las características de su plantilla, la gran mayoría nativa del país nórdico y de otras zonas de la parte más boreal del continente: cuenta con jugadoras grandes, altas y fuertes, y durante el verano ha realizado fichajes enfocados precisamente en el éxito en esta competición.

Su principal hándicap a tener en cuenta, en cambio, será la mayor desventaja que ha generado su calendario: llegaron ayer jueves a A Guarda después de un largo itinerario de vuelos, autobuses y trenes para desplazarse desde Partille, municipio en el que además jugaron el miércoles por la noche. La competición sueca, además, comienza mucho más tarde que en España, de manera que el de hace dos días fue su primer encuentro de Liga nacional, mientras que el Guardés cuenta ya con casi dos meses de rodaje a las espaldas.

En cuanto a su desempeño inicial, el Boden cayó el miércoles sin muchas opciones ante el IK Sävehof, actual campeón, mismo rival que las eliminó de la Copa Sueca en la fase de octavos de final a comienzos de septiembre. Sin embargo, no cabe duda de que se trata de un rival de alto nivel, procedente de una tradición de balonmano seria y con capacidad de disputar muchos títulos, que hará todo lo posible por que su paso por A Guarda sea más que recordado.

José Ignacio Prades: “Intentaremos que la gente venga y pueda echarnos un cable para competirles de tú a tú al equipo sueco”

El entrenador del Guardés, José Ignacio Prades, define este fin de semana en A Sangriña como “apasionante”, fruto de esos “dos partidos realmente muy duros y complejos, ante un rival que este año ha apostado por hacer un gran equipo y por tener jugadoras de alto nivel”. El objetivo del conjunto nórdico que trasladan sus últimos movimientos de mercado, explica el técnico, es reunir los efectivos (fichando al entrenador del último campeón y a algunas jugadoras danesas de la Champions, por ejemplo) para poder disputar el título liguero sueco y para “competir con garantías en Europa”.

Por lo general, fruto de todo ello, Prades espera un rival “muy físico y que exige mucho”, caracterizado por tener “muchísima velocidad en las transiciones y por ser muy potente, sobre todo en el lanzamiento exterior”. Un conjunto de factores que obligan a las suyas a “tener que trabajar muy duro” en ambos encuentros, llamando al apoyo de su afición y a intentar “que la gente venga, que nos puedan apoyar y echar un cable para intentar competirles de tú a tú al equipo sueco y ver qué nos depara esta eliminatoria”.

Crónica: Elena García